miércoles, 15 de enero de 2014

Crítica: G. I. JOE (2009)

STEPHEN SOMMERS












De pequeño fui muy fan de los G. I. Joe, me compraron todos, cantidades ingentes de estos soldadillos con los que yo jugaba a hacer batallas y sobre todo al fútbol, tenía dos equipos formados por G. I. Joes exclusivamente. Todo lo concerniente a ellos me gustaba, los envases, las armas y mochilas, la ficha de detrás de la caja que recortaba… Supongo que de haberse hecho estas películas en aquella época lo habría flipado y las habría defendido aunque fuera unos años, como la de los Masters del Universo, hasta que la cruda verdad fuera desvelándose ante mis ojos o decidiera dejar de engañarme de una vez de forma irremediable.


Una vez han pasado los años y la tecnología permite hacer películas sobre los G. I. Joe lo más espectaculares posibles, lo que nos entregan es una infumable y lamentable cinta pirotécnica sin sentido ni interés alguno más allá de alguna escena de acción suelta… algo que en realidad era de prever.


Los G. I. Joe son una fuerza militar especial y secreta que combate contra las organizaciones más peligrosas. Están dotados de las mejores armas, la mejor tecnología y los mejores hombres. Duke (Channing Tatum) y Ripcord (Marlon Wayans) serán reclutados para combatir a la organización más temible, COBRA.

La película se inicia en Francia, en 1641, origen inconsciente de lo que será COBRA en teoría. El clan McCullen. Una vez resaltado este importantísimo hecho la película comenzará a dedicar sus atenciones a lo que le importa, las escenas de acción, como es lógico y normal en toda cinta de este tipo que se precie. Un comienzo poderoso para atrapar al espectador. Nanotecnología, armas de destrucción masiva y una significativa joya, un rubí que delata a los malos, que sigue ese clan McCullen al que pertenecía el personaje al que pusieron una máscara incandescente en 1641. Veremos un buen derroche de gadgets y armas sofisticadísimas mientras nos presentan a algunos de los protagonistas de la historia. Estilo videojuego, como es habitual en la actualidad.



Una de las cosas que incomodan especialmente de esta y de la siguiente película de la saga, son sus toques de supuesto humor, esos intentos de bromas absurdas que, sinceramente, no logro entender a quien se le pueden ocurrir no ya escribirlas sino aceptaras para que se muestren en público y en pantalla grande.



Duke y Ripcord serán reclutados por los G. I. Joe, que los salvan in extremis de los agentes de COBRA, que a su vez tienen como líder de este comando a una maciza embutida en cuero y un estupendo escote, Ana (Sienna Miller), que conoce al propio Duke… Luego sabremos que fue su novia y prometida. Cabe preguntarse para qué quieren las ojivas de nanotecnología viendo el material tecnológico que tienen los villanos, asombroso. Sólo la intervención de los Joes evitará el robo.



El personaje de Ana, La Baronesa (Sienna Miller), pasa por ser el único interesante, está casada con un Barón para utilizarlo, es un poco guarrilla. Comprobamos que le queda mejor el moreno que el rubio y en un flashback romántico la veremos bondadosa y enamorada…


¡Claro que me toca!”.

No se entiende muy bien la repentina bondad de algunos de los contendientes con algunos de sus rivales (Duke, Ana…).


Por desgracia para nosotros el de Ana y Duke no será el único flashback con el que Sommers nos castigue. Veremos el de Snake Eyes, 20 años antes, cuando conoce a un joven Storm Shadow, un flashback al que recurriremos varias veces, incluso en la siguiente película, y donde Snake Eyes es un niño de la calle que entra a robar y sabe karate… esas cosas. En otro veremos la muerte del hermano de Ana, Rex (Joseph Gordon-Levitt), en el este de África en una batalla mientras estaba al cuidado de Duke, causa del conflicto con su prometida, le prometió que no le pasaría nada al hermano de ésta…



Además alguno de estos flashback ni siquiera está bien contado, la continuación del de Storm Shadow y Snake Eyes será un recuerdo del primero en esta ocasión, pero gran parte del mismo se ve desde el punto de vista del segundo… La elipsis que contiene con el asesinato del maestro será utilizada en la 2ª parte para contradecir a las apariencias de esta primera.


Dennis Quaid interpreta al general Hawk y resulta divertido ver esa pose constante de machote sacando paquete, es casi paródico. Quaid tiene durante toda la película una pose que parece decir “terminemos pronto que quiero cobrar”. Irrisorio resulta que el creador de las ojivas, McCullen/ Destro (Christopher Eccleston), arme todo este embrollo para quedárselas, las excusas sobre la OTAN y demás suenan ridículas, que las coja punto. Su intención de no resultar sospechoso y demás, viéndole actuar, clama al cielo.



Tenemos así dos bandos planteados, los G. I. Joe, con su base en las arenas del desierto, y los COBRA, con su base acuática. Conoceremos a Storm Shadow (Byung-hun Lee), o Sombra, como se conocía al muñeco aquí, así como al investigador taimado, futuro doctor Cobra. A Zartan (Arnold Vosloo)... Todos los Joes y los agentes Cobra son como superhombres.


Escena de adiestramiento para comprobar la competencia de nuestra pareja protagonista recién reclutada con peleítas, combates y manejo de armas, bravuconerías varias y demás… Incluso tendremos un cameo de Brendar Fraser. Por supuesto ellos son unos máquinas y serán admitidos.


Lo de los diálogos en la película no tiene nombre, especialmente los que pretenden ser divertidos, así que recomiendo pasar el trago centrándose en los escotes de las chicas, muy apetecibles, o en los abdominales de los chicos, muy trabajados.






Lo de las relaciones entre personajes también es de traca. En una escena veremos que Zartan no se lleva muy bien con Storm Shadow, ahí acabará todo el asunto, ni sabremos por qué ni se desarrollará semejante majadería. La de Scarlett (Rachel Nichols) con Ripcord (Marlon Wayans) también tiene lo suyo, parece sacada de los Teletubbiees, pero más inocente. Ripcord se supone que da el contrapunto cómico… como si hiciera falta.



El ataque a la base de los G. I. Joe por parte de un comando COBRA es demencial, una escena de acción supuestamente espectacular sin sentido alguno. Resulta que 4 soldados mal contados invaden la base de la gente más preparada y con mejores medios del mundo. Ni se enteran de que llega una amenaza, ni detectan sus naves, ni nada. El motivo es recuperar el maletín… otra vez. Un macguffin francamente lamentable. Peleitas varias, Storm Shadow contra Snake Eyes (Ojos de Serpiente se llamó el muñequito) y las dos chicas, Ana contra Scarlett (Rachel Nichols), que tiene un mejor escote aún que la anterior, y la aparición de los superhombres creados por el doctor Cobra, que se supone son la repanocha. Pues bien, tenemos al mejor grupo de soldados del mundo mundial, los G. I. Joe, que siendo tan buenos se salvan tres… los protagonistas básicamente, menos mal que los reclutaron 20 minutos antes, aunque para compensar veremos que los durísimos y amenazantes superhombres que resistían mordeduras de serpiente al servicio de los villanos son tan inútiles como los Joes, mero relleno que cae muerto a las primeras de cambio… Además, de estos espectaculares soldados adiestrados para el mal a los que se les dedica una escena no volveremos a saber nada más. ¿Para qué? Se preguntaría el bueno de Sommers. La falta de coordinación, organización y saber hacer contra 4 malotes de los Joes despierta ternura y cierta complicidad navideña hacia ellos, compasión generosa.




Mucha explosión, mucha cosa absurda y muchas tonterías para que finalmente sí se lleven el maletín… Un guión elaboradísimo como veis. No se lo llevaron la primera vez para que reclutaran a los protagonistas, hecho esto ya hay vía libre, eso sí, perdiendo 40 minutos de película, pero metiendo mucha acción. Cualquier aficionado al género sabía desde el inicio de la película que el maletín debía pasar a manos de los malos en algún momento, para poder definirse la amenaza real y la misión de los Joes… sólo que en esta tarda un poco bastante.

La dura soldado Scarlett, preparada física y psicológicamente para situaciones límite y la batalla, lloriqueará frente a un espejo mientras le dice a Ripcord, que tras 24 horas de conocimiento mutuo en las que no se llevaban bien se ha convertido es su “más mejor amigo”, que “no quería que la vieran así”… Ante esto sólo puedo aconsejarla que… cierra la puerta, muchacha, si la dejas de par en par lo lógico es que te vean. Destacar lo bien que le quedan esos simpáticos coloretes  a Scarlett.




Aquí pondrá ojitos de cordero degollado a su más muy mejor amigo Ripcord mientras se sincera con él y se hacen cómplices.

Las lagunas de guión se salvan con repentinos ataques de lucidez de los personajes, a veces del que menos te lo esperas, Ripcord, por ejemplo, cuando se da cuenta de que fue McCullen el que activó el maletín… Nadie en ese sitio repleto de genios se dio cuenta, menos mal que está nuestro protagonista para iluminar al resto así… de repente… En otras ocasiones dejan las lagunas intactas, que hay algunas preciosas, con un agua cristalina hermosísima…

Otro G. I. Joe es Heavy Duty (Adewale Akinnuoye-Agbaje), que habla poco, es muy serio y parece en todo momento “Blade”.

El caso es que resulta que necesitan un científico para activar las ojivas… Mientras vamos disfrutando de flipadas varias sin encanto.

La mejor escena de la película es sin duda la persecución por las calles de París, desfasada, repleta de gadgets alucinantes, los caros trajes multifunción, la moto de Scarlett, las habilidades y brincos de Snake Eyes (Ray Park)… Los efectos especiales son discretos en ocasiones y en otras muy espectaculares, las carreras de esos SúperJoes robóticos son un auténtico desfase al que se le saca buen partido, aunque en ocasiones a la dirección se le vaya la cabeza. Las escenas de la moto son discretas especialmente por los efectos especiales.




Los fans de este tipo de cintas podrán disfrutar de múltiples destrucciones de todas las formas posibles, flipadas destrucciones por calles repletas de coches. Esto no evita las incongruencias o torpezas que adornan a esta película casi en todo momento, no se entiende cómo los personajes saben quién tiene qué, o dónde está éste o el otro, de repente aparecen en el sitio justo y momento adecuado a pesar de que en su desenfrenada huida van improvisando recorridos. Las naves aparecen de la nada y lo más sorprendente es que no deben sonar porque hasta que no están al lado de los personajes nadie las ve ni oye. Nadie explica cómo saben la posición de sus hombres y si lo saben ¿por qué no ayudan un poco en sus apuros?…





Lo que nos queda es que los americanos parecen importar su gusto destructor de símbolos y en una pequeña venganza en vez de destruir la Casa Blanca o algún lugar así van a París a destruir la Torre Eiffel, en un simpático y espectacular detalle.

Una de las escenas que más me sorprendió fue la que nos lleva al polo una vez han raptado a Duke, nuestro protagonista, no se sabe muy bien con qué intenciones ni por qué no lo matan, se supone que tienen algo preparado para él… el caso es que allí nos lleva Sommers. Una vez llegamos al congelado páramo llama la atención el look de La Baronesa (Sienna Miller), por mucho que la chica sea muy caliente, ir con ese escote por el casquete polar no es adecuado y mucho menos sano… Duke (Channing Tatum) tampoco tiene la ropa adecuada… ni frío.




El único que parece tener frío es Ripcord (Marlon Wayans).

Otro aspecto curioso de la cinta son las estrellas ninja de Storm Shadow, que matan al mínimo contacto a cualquiera que recibe su impacto, algo que siempre me ha sorprendido, menos al protagonista, al que sólo le hace una heridita. 



Llegados a este punto comenzamos a intuir que la despiadada Baronesa sigue sintiendo algo por Duke, que en el fondo siguen enamorados, pronto se desvelará el por qué de su drástico cambio. La Baronesa era buena cuando era rubia y es mala cuando se tiñe de morena… ¡Tinte malo!

El que también cambia de look es Snake Eyes, que pasa del traje negro al blanco, para camuflarse y eso.

La gran sorpresa de la cinta es saber la verdadera identidad del doctor Cobra, es el tímido hermano de La Baronesa, Rex, al que creímos muerto y que con otro flashback nos contará lo que ocurrió en realidad. Tanto uso del flashback debería suponer una reflexión sobre el pasado al menos, pero no.

Todo esto lleva al clímax donde el derroche de torpezas y tonterías es máxima, por ejemplo veremos a nuestros héroes cerca del misil que se lanza… Muchachos, alejaos un poco de allí, por salud más que nada. Una de las más surrealista es la de Snake Eyes haciendo el pino en una zona donde no se puede tocar el suelo… aún no la he pillado y eso que en ocasiones, por las noches, reflexiono angustiado sobre ella.

Tendremos momentos románticos, el obligado besito de Scarlett a Ripcord, soso, pero ¡más monos ellos!, y el de la semirecuperada Baronesa/Ana a Duke, algo más sabroso.



La batalla acuática no está mal y tiene momentos bastante espectaculares, aunque sabe a poco. Allí serán los Joes los que entren como Pedro por su casa en la base enemiga, como antes hicieron los de Cobra en la base Joe, aunque en esta ocasión el plan estará algo más elaborado. 




En medio de todo este jaleo Storm Shadow irá a buscar a Snake Eyes, aunque no se sabrá más de él. Aparecerá cuando menos importe para una peleíta en la que morirá… supuestamente.

El desparrame viene con la escena donde Ripcord, que da rienda suelta a su afición al vuelo, debe destruir dos misiles que van en direcciones opuestas, como es lógico si tarda mucho en destruir uno se hará muy difícil que alcance el otro… Bien, tardará una eternidad en eliminar el primero, por eso del suspense, que está en Moscú, pero le dará tiempo a llegar a Washington a por el segundo con dos… narices. Esto encaja regular.


Al mismo tiempo tendremos a Duke atado y sometido por el doctor Cobra/Rex, que tiene la situación completamente controlada, pero no se sabe muy bien cómo se dará la vuelta a todo y de repente vemos a Duke con la maquinita que tenía el Doctor y que usaba para amenazar... Bombas, estallidos y oportunas apariciones para salvar la situación, un desastre vamos.

Habrá algún buen encadenado entre la aventura y escapada acuática de Duke y Ana con el avión de Ripcord.



Habrá cambiazo de presidente de los Estados Unidos, que será resuelto con un buen detalle para contarnos lo ocurrido  cuando en el despacho oval el falso presidente silbe la cancioncilla que solía silbar Zartan. Storm Shadow nos informará de que Snake Eyes no habla porque hizo un juramento de silencio… Esto nos lo dice Storm Shadow porque Snake Eyes no puede hablar, claro. Eso sí, nadie nos explica como lo sabe él, que salió huyendo antes de que Snake Eyes hiciera juramento alguno. Además el ninja bueno acabará con el malo… supuestamente también.




Nuestros personajes en general no demostrarán una inteligencia especialmente brillante, pero cuando más lo necesiten se desmarcarán con deducciones salvadoras francamente increíbles.


La conversión del Doctor y McCullen en Cobra y Destro, su detención y el besito romántico entre Ana y Duke concluyen la cinta. Ana se curará, aparentemente, con un tratamiento, así que todos contentos, aunque esté encarcelada.


Un despiporre, un desastre que es difícil que complazca incluso a los más aficionados al género. Si tiene algo bueno es que la segunda es aún peor. Una decepción de Sommers.



5 comentarios:

  1. Mis hermanos son d la ëpoca d Madelman!!!
    No me gustan nada estas pelis. Pero q mono el traje d cuero de la prota!!
    ;-P

    Besos sensei!!

    (Ganas d leer Gravity!!!)

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    1. Es de esas cosas por las que el visionado se hace más agradable jajaja.

      La iba a empezar a poner hoy, pero la dejo para el lunes que viene mejor.

      Besos.

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  2. Y por si todos los defectos fueran pocos, siguen con la manía (tan de moda en el cine actual) de cambiar cosas respecto al original... pues porque sí. Todo el mundo sabe que la base de los GI JOE estaba en USA, y (mucho más importante) que Scarlet (y no Baronesa) es la novia de Duke. Si en vez de dedicar tanto tiempo a ser "originales", se dedicaran a trabajar en la película, tal vez harían algo que valiera la pena.

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    1. Así es Anónimo, es una falta de interés por lo verdaderamente importante que desespera, es lo que comento de preocuparse un poquito más por la historia, que no cuesta tanto. Son trabajos que se centran en el efecto especial y ni en eso brillan. Pelis negocio puro y duro.

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  3. Me encantó esta peli, la sala de cine donde la vi no daba abasto, fue número 1 por más de dos meses.
    en mi blog hago reseñas de película, recomiendo mi libro e hice un paréntesis para compartir unas frases de película que me parecen super y para resaltar échenle un ojo. http://selenemartinnovelas.blogspot.com/

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