lunes, 9 de mayo de 2016

BAI BANG: All Around The World (2013)











No deja de sorprenderme el giro que ha dado esta banda a su carrera y su sonido. Si bien eran un grupo que siempre apostaron por la melodía, sus temas resultaban mucho más convencionales, un Rock más prototípico, que mezclaba la esencia sueca, europea, con la americana. Un sonido más oscuro, menos alegre, aunque con un aire gamberro.

Con su anterior trabajo, “Livin’ My Dream” (2011), enamoraron a todos los amantes del Hard Rock melódico más fiestero, lúdico, alegre, ligero incluso, con un trabajo lleno de himnos de estadio, todo singles potenciales que te obligan a levantarte y ondear la melena al que la tenga y mover los pies. Una joya que lejos de ser sencilla por esa aparente ligereza y la diversión y entusiasmo que transmiten todos y cada uno de los temas es sumamente compleja, porque lograr un himno es muy complicado, pero un disco lleno de ellos es algo que resulta excepcional.



Pues bien, este “All Around The World” sigue esa misma senda, una colección de himnos para entusiasmarse, motivarse y brincar, ni más ni menos, y eso a mí me entrega sin remisión. Es algo más flojo que su anterior obra y suena a utilización de una fórmula exitosa, con muchos temas que se parecen a los de su anterior trabajo e incluso tienen ciertas semejanzas entre sí, un defecto que aunque lo sitúa por debajo de su precedente no evita la indiscutible calidad del conjunto ni reduce en lo más mínimo sus evidentes virtudes. Es fiesta, es alegría, es puro hedonismo hecho Rock ochentero.

Si este álbum, como el anterior, hubiera surgido en los 80 estoy convencido de que hubiera sido un gran éxito. El Glam Metal, el Hard melódico, el llamado Hair Metal de los 80, son géneros donde Bai Bang encaja perfectamente. Quizá ahora sólo serán valorados en círculos minoritarios, pero sus últimos trabajos merecen todo el reconocimiento de los que amamos esta música.

Estos suecos, como ya comenté en el análisis a su anterior trabajo, se emparentan con ese revival ochentero que ha estado surgiendo en estos años, y en concreto y a nivel más universal con grupos míticos e indiscutibles del género: Europe, Def Leppard o Bon Jovi, en esa fusión europea y americana, o los actuales Gotthard y Wig Wam, donde los estribillo enfáticos, largos, melódicos e intensos, ideales para hacerse inolvidables, a lo Desmond Child, son la seña de identidad. No llegan a tener el peso ni la dureza de esos referentes en líneas generales, pero tienen trazas inequívocas de todos ellos.

Ni uno solo de los 10 temas que componen el disco llega a los 4 minutos. Temas directos, golosos, adictivos y vigorosos. Un gran disco donde la línea vocal no es lo más destacado (con un vocalista más virtuoso estas líricas melodías se hubieran situado aún más alto), pero que no mancha el resultado en lo más mínimo. Es cierto que la segunda parte del disco baja algo el nivel, pero este sigue siendo más que aceptable. La producción cumple sin alardes.

Diddi Kastenholt como voz principal, Pelle Eliasson a la guitarra, Jens Lundgren como segundo guitarrista, Joacim Sandin al bajo y Johnny Benson a la batería.



-Everybody Everywhere: Como si una declaración de intenciones fuera, una apuesta por la pura filosofía del grupo de gestar himnos directos, contundentes y adictivos, el disco arrancará con el soberbio y larguísimo estribillo del primer tema, repleto de juegos vocales, todo el poder rockero del grupo ametrallando y grandes coros. El riff se queda sólo para introducir las estrofas, alterando la típica estructura, su orden. Estrofas en tono creciente, agudizándose por el puente con un grupo sólido y potente por detrás acompañando poderosa y melódicamente hasta el nuevo estribillo. Un estribillo que es un portento, ejemplo perfecto de todo lo reseñado, un himno de estadio de arriba abajo, un triunfo. Los juegos con las voces y los coros, clásicos del Hard melódico y muy sutiles, son un gran acierto de dicho estribillo. Kastenholt parece pasarlo algo mal en los tonos más altos. Repetimos el viaje y tras salir del estribillo de nuevo nos metemos en el solo de guitarra, ágil, brillante y melódico. Buen trabajo de la guitarra en todo el disco. El tema concluye de forma tan seca como directa con el estribillo de despedida. No te lo quitarás de la cabeza. Perfecto inicio.

-Gonna Make It: Más madera. Potentísimo riff inicial, parón expectante con una rítmica batería pidiendo a la voz principal las primeras estrofas y nuevo arranque guitarrero. Un inicio oscuro y muy hardrockero con arranques rítmicos y una poderosa guitarra. Puente breve que hace atisbar la melodía y el estribillo pletórico de ella. Otro éxito melódico, pegadizo, alegre y entusiasta que se te clavará irremediablemente en la cabeza. Un estribillo larguísimo, elaborado y perfecto para brincar sin complejos. Volvemos a las estrofas con esa guitarra que pasa de contundente a inquieta según interviene la voz o se silencia. Tras repetir estructura y salir del estribillo caemos de lleno en el solo de guitarra, estupendo y con buen sentimiento, muy "samboriano", como muchos de los del disco. Sin solución de continuidad volvemos al estribillo para cerrar el tema junto al riff. Otro temazo de los que crean adicción.

-Crazy: Himno tras himno. Este con un inicio de ritmos mucho más pesados y hardrockeros, menos frenéticos pero más contundentes aún, un comienzo más oscuro, con el riff y la voz en perfecta compañía atravesando las primeras estrofas. Puente con la misma cadencia pero haciéndose más melódico y un estribillo que vuelve a resultar sublime, fiestero, intenso, directo, elaborado, largo y perfecto. Un estribillo con un acertado trabajo del plato marcando el ritmo. Una concepción clara en el grupo, potencia en las estrofas y melodías de golosina en los estribillos. Así volveremos a surcar la misma estructura hasta el glorioso estribillo repleto de coros. Magnífica entrada del solo cuando el estribillo aún no ha terminado, con un sonido sucio y acertado. Estribillo con parón instrumental sensacional y arranque para deleitarnos y entusiasmarnos aún más. Otro tema para vibrar en una cadencia más pesada y lenta, pero tan conseguida y redonda como en los anteriores. Sencillez e inspiración máxima.

-Bai Bang: Tema autohomenaje del grupo, al que han bautizado con el nombre del mismo. Trepidante riff y sensuales, sugerentes y traviesas estrofas en la línea vocal. La segunda estrofa aumenta marcadamente la intensidad subiendo el tono y nos lleva a un gran puente, un tema con una progresión más extensa. El estribillo, que es excelente una vez más, nos remite a los Def Leppard y algún single de sus últimos trabajos, es calcada al “Nine Lives” de “Songs From The Sparkle Lounge” (2008). Me admiro de ser capaz de hacer estas correspondencias con temas que casi no he oído... El riff es muy bueno, muy americano. Buenos juegos de eco con la voz en las estrofas y el puente. Estribillo más alargado en esta ocasión, doblado, y estrofa de transición para terminar en un potente y buen solo de guitarra. Un tema mucho más elaborado en su estructura clásica y con todas sus fases. El tema concluye con el estribillo en todo su esplendor, estribillo que consiste en un clásico diálogo, el coro cantando el título y la voz principal contestándole con una estrofa. Otro gran tema.

-How About Now?: Tras cuatro intensos temas rockeros llegamos a uno más lento. Estrofas líricas con acompañamiento solemne y potente de balada. Puente evocador y puramente ochentero, ese feeling que sólo se daba en aquella añorada década. Estribillo de antología en balada light, un estribillo en varias partes, largo, una primera a coro, otra con la voz principal en solitario y coros de apoyo por detrás y una final a coro de nuevo. Nuevas estrofas y puente con nuestro cantante apurado para afinar en voz temblorosa y algo ronca, y vuelta al estribillo. Simpáticos detalles de percusión durante el estribillo y el posterior solo de guitarra, efectivo. El tema se cierra con el estribillo y unos teclados que nos despiden tímidamente. Así se cierra una primera parte sensacional, con otro gran tema.

-Raise Your Hands: Vuelve el Rock entusiasta y positivo con un riff muy melódico y potente para introducirnos en las primeras estrofas, también muy melódicas en el acompañamiento. Buen trabajo de la guitarra. Excelente y muy sugerente puente, corto y efectivo, y uno de los estribillos más conseguidos de todo el álbum, lleno de épica vigorosa. Largo, intenso, buscando los agudos, desbordante de sentimiento, espectacular. Para oírlo una y otra vez y desinhibirse sin prejuicios. Estrofas en progresión y aumentando la intensidad hasta el puente evocador y esperanzado y el portentoso estribillo. Un auténtico himno de unidad rockero. Solo a lo Sambora, como tantos en el disco, y estribillo doblado y con improvisaciones sutiles para rubricar este extraordinario temazo. Inconmensurable.

-Summertime: Y no hay nada más fiestero que el tiempo de verano. Melódico tema que desde el mismo inicio ya muestra esas bazas, un medio tiempo muy bueno. Rítmicas estrofas iniciales, voces dobladas en la continuación, puente que se potencia con la guitarra y otro estribillo para enmarcar. Sol, playa, diversión y alegría. Una atmósfera ideal que vuelve a generar esa positividad tan apegada al disco. Patines y chicas en bikini. Hedonismo melódico, rockero y veraniego. Montamos en la nueva ola de las estrofas y el puente hasta el nuevo y luminoso estribillo. Solo de guitarra potente y melódico que parece aplastar la canción. Parón para el estribillo con la batería de fondo y arranque para que vuelva todo el poder instrumental a acompañarlo hasta el final. Un estribillo de esos que crean un incontenible buen rollo. Otro acierto, tan sencillo como efectivo, aunque quizá más insulso.

-Now You’re Gone: Coros marcando una línea melódica y ritmos algo pesados para un inicio ligera y vagamente oscuro. Riff moderno para las primeras estrofas. La intensidad sube y tras las estrofas llegamos a un estupendo y largo puente que da paso a un estribillo muy apegado a la melodía inicial. Un buen estribillo aunque algo más apocado. Estrofas con voces dobladas ocasionales y voluntariamente desacompasadas, lo que crea un gran efecto. Un recurso que se usa mucho durante el disco. Puente y estribillo de nuevo. Juegos de producción con las partes vocales en el estribillo, de nuevo voces dobladas o ecos. Estrofa muy lírica y bella de transición, quizá la mejor parte del tema. Clásico parón para el estribillo y la base de ritmos, batería y bajo, y arranque con improvisaciones vocales por encima del estribillo a coro. Un buen e intenso final. Es un gran tema, simplemente algo menos llamativo por un estribillo más oscuro.

-All Around The World: El tema que da nombre al álbum. Tenemos uno que da nombre al grupo y otro al disco. Otro himno puro y duro que comienza con el estribillo por todo lo alto. Expectante percusión y primeras estrofas alegres y movidas. Puente y zambullida en el estribillo a coro y con la voz principal algo por encima, el añadido que no disfrutamos en el estribillo de inicio aparece ahora para convertirse en lo mejor del mismo. Soberbio. Es casi un himno para una retransmisión deportiva. Otras vueltas por las estrofas y repetición de la estructura hasta llegar al estribillo, auténtico placer vigoroso y rockero. Otro éxito imperdible para los amantes del Hard más melódico. Estrofa de transición que es otro de los grandes momentos del tema, muy lírica. Parón para el estribillo, ya sabéis, un clásico, con la percusión sola de fondo y un arranque paulatino de la instrumentalización para encaminarnos al final del tema chillando entusiasmados el estribillo. Es otro temazo, quizá me guste algo menos que los iniciales, pero por simple afinidad.

-Get It On: Duro riff y nervioso bombo que anuncia el estruendo de todo el poder del grupo. Primera estrofa y puro Hard Rock. Seguimos desgranando estrofas que se van haciendo más ágiles hasta llegar a un buen estribillo con estupendos coros y arranques rítmicos, un estribillo como siempre muy largo. Kastenholt parece pasar apuros en los momentos álgidos. Volvemos a las estrofas de puro Hard Rock esperando la venida del nuevo estribillo, muy melódico y típico de los 80. Un tema con ese toque macarra del Hair Metal de la época ochentera. Tras el estribillo llega el solo de guitarra, muy melódico y acertado, que sigue más la senda del estribillo que de las estrofas. Retorno del estribillo para despedirnos del tema y del álbum, que se cierra con el riff por todo lo alto. Otro buen tema, quizá sin el colorismo de los más lucidos, pero excelente en cualquier caso.

Un disco fresco, sencillo, directo, que no busca matices ni innovaciones, no busca inventar nada y saquea sin remilgos a los clásicos, pero cuidado y elaborado, eficaz y preciso en sus objetivos y propuesta. Destinado para a hacer pasar un buen rato, ideal para alegrar el día, motivar, salir a correr, recobrar el ánimo o brincar. Si tienes el día mustio o gris, ponte a los Bai Bang, ponte este disco, y la cosa mejorará seguro. Un estupendo trabajo. Esperemos que sigan esta senda.




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