martes, 7 de junio de 2016

TOM SHARPE: Wilt

LITERATURA









Siempre recordaré las risas estentóreas que el señor Sharpe despertó en mi madre con un libro que la dejé, concretamente “El temible Blott”, que sin entusiasmarme sí resultaba lo suficientemente divertido para pasar un estupendo rato. A ella desde luego se lo hizo pasar, pero de “El temible Blott” hablaré en otro momento, porque hoy toca su personaje franquicia, el que le llevó a la fama y a que cuando nos dejó, hace tres años tristemente, millones de seguidores le dieran su adiós e hicieran duelo. Wilt.

Curiosamente, “El temible Blott” se anticipa a "Wilt" en muchos de los aspectos que Sharpe sublimaría y desarrollaría con su personaje estrella.

El humor corrosivo, cruel, los enredos sexuales, el ridículo, la estupidez en todos los estratos sociales, la degeneración… siempre con humor, muy ácido y explícito.

Sí, Tom Sharpe no es el más sutil de los escritores ni pretende serlo, quizá ahí radica buena parte de su éxito. Sus personajes son mezquinos, torpes o perdedores, se ven envueltos en todo tipo de circunstancias surrealistas sin comerlo ni beberlo, o buscándoselo. Su habla y actos suelen ser obscenos sin fisuras en muchas situaciones, abrazando las perversiones de todo tipo con pasión… Sadomasoquismo, fetichismo, onanismos…

Poco tiene que ver con el clásico e irónico humor inglés (que también posee y desarrolla), de los grandes novelistas humorísticos compatriotas suyos, como el gran P. G. Wodehouse, por ejemplo.

Y todas estas claves las tenemos en “Wilt”, la novela más exitosa de este profesor de historia y fotógrafo británico, que para muchos es uno de los reyes del humor.

Wilt, el personaje protagonista, es un auténtico perdedor, un ser casi ridículo, negado en su trabajo y sin aspiración de ascenso, hastiado de su vida marital, a pesar de estar casado con una mujer muy llamativa, aunque bastante dispersa, que no lo complace en absoluto… Un caldo de cultivo perfecto para que nuestro héroe se centre en sus perversiones, las pulsiones asesinas y sexuales con una peculiar cómplice, una  muñeca hinchable…

Giros en la trama surrealistas e inesperados, enredos y bromas sexuales exageradas y explícitas, tronchantes en muchos momentos, un ritmo desenfrenado y un retrato de una sociedad desquiciada, angustiada, hastiada y perdida, que sólo encuentra consuelo en el sexo más retorcido… si es que puede tenerlo.

Fue tal el éxito de “Wilt”, que Sharpe la convirtió en saga, escribiendo 4 novelas más sobre el personaje: “Las tribulaciones de Wilt” (1979), "¡Ánimo Wilt!" (1984), “Wilt no se aclara” (1994) y “La herencia de Wilt” (2009).

No sólo tenemos enredos sexuales de comedia desenfrenada en “Wilt”, ya que en un repentino giro, todo tornará en una especie de parodia de la novela de detectives, cuando la policía investigue la desaparición de la mujer de nuestro protagonista, que deja también momentos hilarantes.

En su aparente explicitud, “Wilt” expone, de forma exagerada, satírica, casi como una farsa, una realidad distorsionada con momentos de esperpento, las pulsiones internas del personaje, que acaban volviéndose contra él para el deleite y diversión de los lectores, siempre predispuestos a empatizar con alguien tan desgraciado y torpe.

Es una novela ideal para pasar un buen rato, es más, es un novelista ideal para leer algo con humor, inteligencia y sin prejuicios. Cuando me han pedido algo de este estilo, novelas de humor, siempre pienso en él. Es una buena opción… Denle una oportunidad, empiecen por esta saga que comienza con esta novela, es corta y se lee muy fácil, seguro que alguna risa esbozarán…


El 6 de junio de 2013, Tom Sharpe nos dejó. Murió en España, en Gerona, con lo que nos pilló cerca. Le tengo mucho cariño, irremediablemente, por los buenos ratos que me hizo pasar, y sin pretensiones, por lo que su muerte en nuestro país lo hace aún más cercano. Siempre en mi recuerdo, Tom Sharpe.



2 comentarios:

  1. Los libros que hacen reír ocupan un lugar especial en el corazón. Recuerdo éste y la trilogía de Durrell. Especialmente el primero.
    Gracias por traerlo. Quizá lo relea.
    Bss

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    1. Es cierto, no sé que tiene la risa que vincula jeje.

      Besos!

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