viernes, 24 de agosto de 2012

Crítica: EVA AL DESNUDO (1950) -Última Parte-

JOSEPH L. MANKIEWICZ















Los giros de guión, las vueltas de tuerca, el juego de espejos… que tienen que ver con la representación, hemos visto que son constantes en el cine de Mankiewicz. En el final de “Eva al desnudo” se dan todos estos rasgos. Eva entrará en su casa, solitaria, y verá a través de un espejo, como no podía ser de otra manera, a una joven dormida. La interpretación de Barbara Bates es, necesariamente, mucho menos sutil que la de Anne Baxter, se ve a la legua su ambición poco disimulada. Una chica que idolatra a Eva Harrington, es presidente de su club de fans, una apasionada de la actuación que mencionará a Barbara Stanwyck o Susan Hayward.


Addison DeWitt regresará para devolver el trofeo a Eva que olvidó en el taxi, la solícita Phoebe (Barbara Bates), será la que abra la puerta. El crítico calará a la mentirosa chica inmediatamente.


El famosísimo plano final de Phoebe cogiendo la capa que Eva se puso en la entrega de premios y el trofeo para mirarse a un espejo que le devuelve su imagen multiplicada cientos de veces, nos recuerda a aquella escena en la que Margo sorprendió a la propia Eva mirándose en otro espejo con un vestido suyo. Un paralelismo que anuncia un nuevo relevo de actrices, la presencia de una nueva Eva. Pero en realidad hay mucho más que esa evidente lectura. La imagen reflejada cientos de veces, miles, representa los mil rostros de Eva, sus mil caras, sus miles de mentiras, las miles de “Evas” diferentes que hay en el mundo.


El oscarizado vestuario es de gran importancia, nos muestra los progresos de Eva, desde la discreta gabardina irá mejorando en su aspecto de forma progresiva, enseñará con cierto desprecio y envidia un lujoso abrigo de visón, se probará un traje frente a un espejo y acabará vistiendo una rica capa que será utilizada por su usurpadora. Todo está medido y cuidado en esta obra maestra.

Eva, y lo que representa, acaba desnaturalizada, desintegrada y vaciada de contenido, la presencia de esa nueva chica, su ida a Hollywood, la hace desaparecer, sus mentiras sólo representan la indefinición del personaje, su invisibilidad. Eva no existe, no sabemos como es, se desvanece detrás de todas las personalidades que hemos visto, pero a su vez es imprescindible para el resto de personajes que sí se definen y evolucionan a través de ella, la fagocitan, la exprimen y vampirizan. Desarrollaré esto cuando trate su personaje.

Un final perfecto que cierra el círculo de ese universo apasionante y único, encerrado en sí mismo, del teatro.








Eva Harrington. Anne Baxter. La guardiolista.

Como he mencionado, Eva casi no existe. No sabemos nada de ella en realidad, de su personalidad más allá de que es manipuladora, mentirosa… en suma ha asumido su falta de personalidad de forma tan contundente que es eso, precisamente, lo que la impulsa a ser actriz, suplantar distintas personalidades para compensar la falta de una propia. Eva es profundamente egocéntrica, presumirá sutilmente de cortinas y fingirá una humildad excesiva para recibir elogios, para que se hable de ella. Lo que quiere y necesita es el aplauso continuo. Su personaje es el opuesto de Margo, si Eva necesita crear personalidades, sumar rasgos, Margo necesita corregir y eliminar muchos de los suyos, de su imagen, por ejemplo en la escena en el coche sin gasolina cuando comenta su necesidad de escindir a la Margo actriz de la persona. Los conflictos con los personajes que nos hablan de Eva sirven para definirlos a ellos, y para resolver sus propios complejos o afianzarlos en sus personalidades. Son ellos los que evolucionan a través de Eva. Una indefinición que aumenta al estar retratada a través de la visión de varias personas. Por ello en ese final, nuestra protagonista queda totalmente vacía, como una actriz de plástico (de cine), indistinguible de ese doble que la suplanta que es Phoebe. Maravilloso personaje.

Margo Channing. Bette Davis. La mourinhista.

La autenticidad. Es pasional, insegura, inestable, contradictoria, manipuladora, caprichosa, hipersensible, infantil… Lo del infantilismo lo comparte con Eva. Margo es incapaz de ocultarse en una careta al contrario que Eva, es incapaz de dejar dentro algo que la atormente, es pura intensidad y transparencia. Vive en el teatro de siempre pero sólo allí es actriz, fuera simplemente quiere “ser mujer”. Su obsesión por la edad le impide estar a gusto consigo misma, una inseguridad que provoca que cualquier circunstancia le haga dudar de Bill... más que de Bill de ella misma. El paso del tiempo cree que la empeora porque está acostumbrada a que sólo aprecien su imagen, ella quiere, al contrario que Eva, eliminar esa imagen y que la vean a ella, que Bill la vea a ella, sin darse cuenta de que Bill ya la ve. Cuando Eva entre en conflicto con ella su maduración le hará darse cuenta de todo. Esta autenticidad es lo que lleva a Margo a no mostrar ningún reparo cuando le toque disculparse, rectificar o reconocer sus errores, un reconocimiento sincero y humilde, verdaderamente humilde. Lo opuesto a Eva. Por eso chocará con todos pero todos la querrán. Un temperamento excesivo, sin término medio, que provoca las más intensas reacciones y emociones. Ella misma se comparará con un niño, está aprendiendo a conocerse, aunque todos la conocen, como también comenta. Un infantilismo que se relaciona con la inmadurez de la que hace gala y parece superar al final de la película. La diferencia de edad con respecto a Bill (32 por 40), le hará envidiar a Eva por lo que representa, por su juventud… es el complejo que superará cuando se encuentre a sí misma y no pueda evitar “ser mujer”. Margo se desborda a sí misma. Uno de los más grandes papeles femeninos que ha dado el cine.

Bill Simpson. Gary Merrill.

Seguro de sí mismo, de su talento, es un descreído del elitismo del teatro, sólo valora el arte, es lo que le interesa, y el trabajo. No aprecia todo lo accesorio, es lo que no entiende Margo, él ve a la mujer no a la estrella, esa es su confusión. Bill lo dice continuamente, odia la pedantería del teatro y su pompa, valora el trabajo y el talento. Es fiel e integro, enamorado sinceramente y amigo de sus amigos.






Lloyd Richard. Hugh Marlowe.

El autor. Es manipulable, no se maneja del todo bien en la vida, donde es engañado continuamente, no es bueno valorando a la gente fuera de la escena. Necesita a Karen, su guía para no perderse. Idealista, romántico, soñador, perderá la cabeza por una interpretación de Eva sin darse cuenta de lo que se cuece a su alrededor, pura entrega a su arte.







Karen. Celeste Holm.

Sensible, muy emocional, emotiva. Es fácil manipular a Karen si usas bien las emociones. Eva la maneja a su antojo, primero apelará a su sentimiento protector e idealista cuando se presenta como una entregada admiradora sin fisuras, humilde y discreta. La seguirá manipulando con su falsa humildad para lograr ser la sustituta de Margo, incluso la ablanda en la escena del tocador con sus fingidas lágrimas. Esta inseguridad parece producto de una necesidad de dar amor, quizá a una hija que no tiene. Pero en Mankiewicz nada es plano y veremos que también es capaz de concebir ideas retorcidas como la broma a Margo. Todas sus decisiones acaban resultando erróneas, pero siempre se recompondrá para estar al lado de su amiga. Un carácter débil en el cuerpo a cuerpo pero de buenos valores, acomplejada en cierta medida con respecto a su marido de quien se siente dependiente y piensa en su fuero interno que quizá un día no volverá. Aunque le haga más falta de lo que piensa. Su debilidad de carácter se manifiesta en todo momento, otro discurso emotivo, en esta ocasión de Margo en el coche, la hará disculparse por su broma, aunque no confesarla. Otro gran personaje al que se le coge cariño irremediablemente.

Addison DeWitt. George Sanders.

Un serpiente, una víbora (adder es víbora en inglés). Cínico, inteligente, ambicioso, obsesionado con el teatro suple su falta de talento en el mismo dedicándose a comentarlo y analizarlo, disfrutarlo en suma. Totalmente pagado de sí mismo. Es otro personaje frío, manipulador, que sabe usa su poder y ve en Eva un alma gemela que le decepciona. Un personaje para el cual el teatro lo es todo, una religión, una devoción, tiene una concepción elitista del mismo, la que tenía en el fondo Mankiewicz (el director reconoció que hay mucho de él en el personaje), considera al teatro y su mundo excepcional y superior al mundo normal. Sabe apreciar el talento y su frialdad y cinismo le granjea respeto, miedo e interés a partes iguales. Un egocéntrico exagerado que se siente importante cuando puede imponer su poder, ya sea para poseer (Eva), o para encumbrar y ayudar a escalar posiciones hacia el estrellato (miss Caswell o la propia Eva).

Birdie. Thelma Ritter.

La conciencia. Será la única que intuya la verdadera naturaleza de Eva, tan auténtica como Margo chocará constantemente con ella, si bien es cierto que se querrán sin fisuras. Un cariño sincero y verdadero, extensible a todos los demás, especialmente a Bill. Este personaje pone las cosas en su sitio a menudo, antigua primera actriz conoce el mundillo a la perfección y cuando los aires “aristocráticos” y pedantes del teatro sobrevuelen su entorno pondrá a todos los pies en el suelo. Impagable Ritter, como siempre.













-El premio Sarah Siddons se creó posteriormente en honor a la película, algo que llenó de orgullo a Mankiewicz.

-“Eva al desnudo” nace de un relato para Cosmopolitan de la actriz Mary Orr, “The wisdom of Eva”.

- Claudette Colbert fue seleccionada para el papel de Margo, pero se lesionó en una vértebra durante el rodaje de “Regresaron tres” (Jean Negulesco, 1950) y eso impidió que realizara el papel que finalmente fue a parar a Bette Davis. Jeanne Crain era la actriz elegida para interpretar a Eva, algo a lo que se opuso firmemente Mankiewicz.

-Mankiewicz fue advertido en no pocas ocasiones sobre el difícil carácter de Davis y los problemas que le crearía, “te volverá loco”, “te trastocará el guión”, “enemistará a todos los miembros del equipo”… Curiosamente nada de eso pasó y su relación fue perfecta. Eso sí, Celeste Holm no tiene un gran recuerdo de su relación con ella en la película.

-Bette Davis y Gary Marrill se enamoraron durante el rodaje de la película, un flechazo, un matrimonio de 10 años. Desde luego la química es evidente entre la pareja.

- El personaje de Margo parece ser que está basado en la personalidad de Tellulah Bankhead, la actriz.

-Sarah Siddons fue una afamada actriz británica del siglo XVIII.

-La escena donde una vecina llama a Lloyd para pedirle que vaya porque, presuntamente, Eva está muy mal, ha sido interpretada como una relación lésbica sugerida por el hecho de que dicha vecina y Eva suben la escalera abrazadas.

-La referencia a la madre de Hamlet, Gertrude, por parte de Birdie no es gratuita, de alguna forma Margo acaba siendo algo parecido al padre de Hamlet, Eva una especie de Claudio dispuesta a eliminar a la reina Margo y quedarse con Bill, que sería la propia Gertrude.

-El tormento con respecto a la edad también lo padecía Bette Davis en la vida real, su carrera estaba en declive con una sucesión de fracasos y del que “Eva al desnudo” y Mankiewicz la rescataron. “Mankiewicz me resucitó de entre los muertos”.

-Mankiewicz manifestó en múltiples ocasiones que prefiere actores que comprendan el papel a los que sienten el  papel, “no me importa que una actriz llore o no, siempre que haga llorar al público…”. Vamos que no tenía una predilección especial por los actores del método, aunque trabajó con el gran Marlon Brando.

-Como se puede comprobar todos pusieron su alma y una parte muy personal de sí mismos en la película, sobre todo el director y la protagonista, Bette Davis.

-De manera asombrosa Bette Davis no ganó el Oscar a la mejor actriz, si bien es cierto que había competencia. Gloria Swanson en “El crepúsculo de los dioses” (Billy Wilder, 1950); Judy Holiday con “Nacida ayer” (George Cukor, 1950), que fue la ganadora final; Eleanor Parker por “Sin remisión” (John Cromwell, 1950), y la propia Anne Baxter, que pidió estar en la categoría de actriz principal, era la impresionante terna de nominadas. Con “Eva al desnudo” se dio por primera vez en la historia que dos actrices de una misma película fueran nominadas en la categoría de mejor actriz principal.

-Anne Baxter reconoció posteriormente que debió aceptar ser nominada como actriz secundaria, ya que esto impidió que Davis ganara el Oscar, y seguramente también evitó que ella lo ganara en la otra categoría. Bette Davis, fiel a su estilo, dijo “Pues la verdad es que sí”.

-“Eva al desnudo” es la película con más nominaciones a los Oscar de la historia. 14. Sólo igualada por "Titanic" (James Cameron, 1997).

-Seis Oscars logró la película, mejor película, director, guión, actor secundario para George Sanders, vestuario y sonido.

-Celeste Holm ya participó en una cinta de Mankiewicz, donde no aparecía. En “Carta a tres esposas” es la voz over de la seductora Addey Ross.

-Tenemos en la película todo tipo de mentiras, mentiras malignas, ociosas, benignas, bromistas, redentoras…

-La anécdota que cuenta Bill sobre su error al mirar al revés el objetivo de la cámara es verídica, le ocurrió al propio Mankiewicz, un ejemplo más de esa fusión de arte y vida que es la película y de cuánto puso de sí mismo el director. Mankiewicz no sentía ningún interés por la técnica cinematográfica, aunque sí tenía devoción por los movimientos de grúa.

Bette Davis, Anne Baxter, George Sanders, Thelma Ritter, Gary Merrill, Hugh Marlowe, Marilyn Monroe, Celeste Holm, Gregory Ratoff… todos y cada uno de ellos están deslumbrantes, muchos puede que en el mejor papel de toda su carrera.

Eva al desnudo” es una obra maestra, una de las mejores películas de la historia del cine y una de mis preferidas, tanto por su calidad como por aspectos sentimentales. Fue de las películas que me hicieron cinéfilo.

La inteligencia mayúscula de los personajes, que el espectador nota e incluso le puede llegar a abrumar; ese concepto metalingüístico que posee el guión de Mankiewicz; esa idea del director de ver la manipulación como una forma de dirección… Sí, Mankiewicz reflexiona sobre la propia realización y dirección cinematográfica o teatral y la interpreta como una forma más de manipulación, por eso sus películas están llenas de esas manipulaciones, básicas en su cine; esos diálogos; esa construcción dramática… todo lo que hace de “Eva al desnudo” lo que es logra que su universo sea eterno para todo cinéfilo que entre en ella y no la olvide jamás, porque nos encanta ese mundo, esos personajes, porque Margo es increíble, tan real y vívida, tan única y especial, porque Eva nos encandila y engaña, porque…

Porque todos somos actores alguna vez, o nos toca serlo, porque serlo no es malo siempre que se sea tan auténtico como Margo, porque la magia del cine, del arte, de la creación, es inherente, porque sin esa magia no somos nada. Todo esto y más es “Eva al desnudo”.

Porque la vida es sueño y los sueños… teatro son.

4 comentarios:

  1. Del tirón las cuatro primeras partes…
    Y esperando esta última.

    Disfrutando como una loca.

    All about Eve nada menos. Me encantó esa peli. Siempre detesté a Eva, ese lobo con piel d cordero: las caras dulces q consiguen todo con una lagrimita a tiempo.

    Pero todos los personajes son magníficos. Y Bette Davies está regia.

    Siempre m sorprende tu profunda capacidad d análisis d los personajes, sus implicaciones, la atención al atrezzo y tu información q complementa perfectamente la acción q vemos.

    Hace q enriquezca nuestra perspectiva y nuestra valoración.

    Siempre te llamo sensei, pero es q de verdad q me dejas muy impresionada con tu dominio del tema y de esa forma de presentarlo, muy viva, q hace q podamos fundirnos entradas como polos de agua al solazo de este agosto: disfrutando y refrescando.

    Sabes q poco puedo aportar. Pero si sirve lo que te he dicho para que sigas escribiendo (y me consta q es complejo, pq lo preparas y trabajas) y nos deleites, estaré muy contenta.

    Seguiré poniéndome al día!!

    Mil gracias Sambo!!!

    Un gran beso,

    R

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  2. Por supuesto que sirve, y me gusta conocer tu opinión, sobre la peli y sobre el análisis.

    Completamente de acuerdo si bien reconozco que Eva me engañó cuando la vi de pequeño, la muy guarra jajaja.

    Eso intento que el verla o verla de unevo haga que se le saque más partido a la película, si puede ser. Si se logra, propósito cumplido jeje

    Un besazo R.

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  3. extraordinario post, si señor. Es verdad, ese final,los espejos (Wells), la capa (Mountain back, las prendas) es un colofón insuperable.
    saludos blogueros

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  4. Muchas gracias José Antonio, un honor de tan insigne bloguero.

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