lunes, 12 de diciembre de 2016

Crítica RESUCITADO (2016)

KEVIN REYNOLDS










Una entretenida película para las fechas religiosas, especialmente la Semana Santa. Una visión que pretende ser distinta, desde otro punto de vista, sobre los últimos días de Cristo y su resurrección, convirtiendo el relato en una trama detectivesca y forense, nada que ver con CSI, como se ha comentado en diversos sitios, aunque se queda a medias.





Otro renacido, Kevin Reynolds, dirige está cinta donde no encontraremos nada especial más allá del mencionado planteamiento, ninguna genialidad en esta convencional película, que entretiene y se ve con agrado, además de dejar un par de emotivos e intensos momentos. Una clásica historia de redención y búsqueda de la verdadera fe y respuestas que emprenderá nuestro protagonista, interpretado por Joseph Fiennes.

Poncio Pilato encarga investigar al centurión Clavius la extraña desaparición del cuerpo del llamado Mesías, un predicador nazareno crucificado tres días antes, ante los crecientes rumores de una posible resurrección.

La narración es un flashback, con una historia que se inicia 33 años después del nacimiento de Cristo, junto a nuestro vagabundo protagonista en el desierto de Judea, que nos llevará a sus recuerdos, al día de la muerte del Mesías.





Un flashback que se inicia con una aceptable escena de acción donde apreciaremos las tácticas romanas de combate hasta matar a Barrabás.




Dirigida con competencia por Reynolds, los entornos, con un efectivo uso del plano general, están bien mostrados, como apreciamos en las estancias de Pilatos (Peter Firth). La ambientación de la película es excelente, una de sus grandes virtudes.


Tanto Barrabás como Pilatos mencionarán al Mesías ante el tribuno Clavuis, un descreído politeísta romano, que inicia su redención.





Algunos de los momentos clásicos conocidos por todos aparecen en la película, a veces cambiados o en forma de guiño, como Barrabás y su ejecución, Pilatos lavándose las manos mientras le encarga a Clavius tener piedad del nazareno en la cruz y poner orden; un traidor vendiéndose por unas monedas, como Judas, y delatando a María Magdalena (María Botto).


Asistiremos a los momentos cruciales de la pasión y resurrección de Cristo, aunque de manera algo tangencial, siguiendo el periplo de Clavius y siempre a través de sus ojos. La muerte de Cristo, Pilatos lavándose las manos, traidores por monedas, la milagrosa e inexplicable resurrección, una Sábana Santa, milagros con peces y leprosos…




La muerte de Cristo (Cliff Curtis) será piadosa y rápida con la lanza, ante los desesperados ojos de su madre, María. Un temblor precederá a todo mientras vemos crecer las dudas de un soldado romano tras presenciar 6 horas de agonía. Una crucifixión rigurosa con los clavos en las muñecas, no en las manos.



Consumado es”.

Joseph Fiennes hace una magnífica encarnación con un buen arco dramático que va desde el cansancio, descreimiento y hastío hasta una nueva realidad que se abre ante sus ojos y le trastoca todo su código de valores y creencias. Una gran evolución, de la ambición pura y egoísta a los valores cristianos, donde aquella ambición queda eclipsada ante su encuentro con el Mesías. Su lenguaje gestual y corporal va evolucionando con sutileza hasta romper en honda emoción en la parte final. Irá acompañado por un novato enchufado que pretende medrar a cualquier precio. Lucius Tycho Ennius (Tom Felton), que también tendrá su redención.





Un hombre que ambiciona riquezas y paz, sin más complicaciones. Una evolución bien llevada y elaborada. De descreído y rezando a los dioses romanos por puro formulismo, con frialdad burocrática y convención, comenzará a sentir fascinación por ese Mesías al que vio en la cruz. Luego rezará a Yahvé como rezaba a sus dioses romanos. Un sueño le mostrará una resurrección en las aguas. Sus dudas aumentan.







La lucha entre el politeísmo romano y el monoteísmo predicado por Jesucristo y sus seguidores es uno de los conflictos que espoleará la trama. A esto se suma la lucha por la hegemonía y monopolio religioso, con el sanedrín judío pidiendo un sello romano para evitar el robo del cadáver que propicie una expansión y explosión de la anunciada profecía de la resurrección al tercer día, ya que perjudicaría su poder. Un sello comprobado por el mismo sanedrín. Un sello concienzudo, con cuerdas, lacrado y con guardias. A Jesucristo se le dará sagrada sepultura, un entierro digno y distinto, pero controlado por los romanos, ya que consideran locos a los seguidores de Jesús. Una amenaza en sus ideas contra la colección de dioses romanos y su nutrido panteón. Minerva, Marte… Un debate que debió darse y que terminó con las antiguas creencias romanas. Del mismo modo, el conflicto con el sanedrín judío acerca de esa figura y el peligro que suponía, plasma una realidad muy atractiva en la época, unas luchas religiosas y de mercado que una sola persona vino a dilapidar. A los cristianos se les considera una moda pasajera que terminará con la muerte del Mesías… Un ligero error de cálculo. Todo por un sencillo mensaje de amor.




-Pilatos: El nazareno, ¿le pareció diferente?

-Clavius: Me pareció muerto.


Por ello, asegurarán el entierro con todas las precauciones romanas, con el propio Clavius colocando la roca. Un contraste con el entierro romano que presenciamos, con el cadáver quemado y con monedas para el barquero Caronte.





Una vez se produzca la desaparición del cuerpo comenzará una investigación buscando causas lógicas y terrenales, manteniéndose cierta ambigüedad. Una misión definida.



Es aquí donde comienza la investigación detectivesca, escrutadora, donde se buscarán pruebas, testimonios, pistas e indicios para descubrir quién pudo robar el cadáver y su paradero. Un sentido científico ante un hecho aparentemente inexplicable. Vigilantes que bebieron y que miente por miedo; cuerdas reventadas como si fueran hilos; una piedra despedida, imposible para un acto humano, que con siete sólo consiguieron hacerla rodar a duras penas; los sellos derretidos; un rostro en la sábana; interrogatorios… Miriam (Margaret Jackman), la ciega, será interrogada, otros discípulos también, para terminar con María Magdalena, lo que supondrá otro paso en la evolución de Clavius. Habrá humor para su captura, todos conocen a María





El interrogatorio a María Magdalena presenta ciertos recursos expresivos interesantes. La iluminación que cae sobre María terminará también bañando posteriormente a Clavius, como un indicio de la gracia de la fe que está a punto de caer sobre él. Clavius encontrará dura resistencia, con todos dispuestos a morir por Él.




Buen argumento para reclutar”. La vida eterna.

En unos años así estaremos todos”.



El interrogatorio a Bartolomé (Stephen Hagan) también resulta interesante. Clavius intentará aprovecharse de su debilidad y miedo, en plano de superioridad, de pie ante el arrodillado discípulo, como recurso de puesta en escena.






El otro legionario de guardia, que había huido, contará la verdadera historia, desmintiendo a su compañero. Él confirmará la resurrección y que su huida se debió al miedo a esa verdad, pagado por mentir. Ni siquiera la supuesta borrachera servirá para justificar lo vivido.



Ninguna prueba encaja. El desconcierto será tal que recurrirán a la mentira y manipulación, escogiendo un cadáver al azar que tenga más o menos los mismos signos superficiales que Jesucristo en la cruz.

El último tercio del film se centra en la asunción de la nueva verdad por parte de Clavius, una vez se aparece ante sus ojos una ilógica, un imposible, el derrumbamiento pleno y constatable de todo aquello en lo que creyó, cuando ve a Jesucristo renacido, vivo, aquel que él mismo vio morir en la cruz, con sus heridas, llagas y marcas, pero perfectamente sano. Y luego desaparecer.





Un tremendo impacto que le obliga a seguir a esa imposible, luminosa, misteriosa y amorosa figura. Hasta Galilea. Y a su vez será seguido por los romanos, en busca de ese Mesías que tanto les perturba y amenaza…

“… pues si lo es, lo volveré a matar”.



Clavius conseguirá la aceptación, con reticencias e ironía, de los discípulos de Cristo, que también lo alimentarán, en coherencia con las enseñanzas aprendidas.

Una parte final de persecución y redenciones, donde Clavius se encontrará con su compañero Lucius, el novato.







El último gran encentro tendrá lugar en una orilla marina, lugar siempre simbólico, de muerte y renacimiento, de nuevo comienzo o regeneración (nace una nueva religión, nace un nuevo hombre y una redención). Unos discípulos convertidos en pescadores, nuevo símbolo cristiano clásico, que en una oportuna embarcación tendrán una productiva pesca tras seguir los consejos de una misteriosa figura que aparece en la playa. Un nuevo milagro. Un encuentro escenificado con múltiples picados para la comunión, la felicidad y el amor.




Una parte final, término del camino de redención y descubrimiento de Clavius, que deja un par de momentos verdaderamente bellos y emotivos: el momento de Cristo con el leproso, al que curará, y la hermosa conversación entre Jesús y Clavius en la noche.







Un día sin muerte”.

La despedida lleva a la predicación, a la expansión del mensaje por parte de los discípulos, un mensaje que ha calado en Clavius, que asume la idea de fe. Él vio, por eso sabe, otros no, tendrán que creer y serán perseguidos por ello.




Yo creo que jamás volveré a ser el mismo”.



Es una historia sabida y conocida, pero con un punto de vista algo distinto, con un punto original en ese sentido, que potencia su mensaje. Una correcta y aceptable película sin muchas complicaciones y nada especialmente sobresaliente más allá de su idea y varios momentos concretos. Por supuesto, muchos han criticado a la cinta porque finalmente su concepción y tesis es religiosa, no científica, y no aspira a desmentir la tradición cristiana, sino todo lo contrario. Un perfecto ejemplo de thriller religioso, ideal para Semana Santa, que acierta en su forma de transmitir aquello que gestó una de las principales figuras de la historia.


Se rodaron algunas partes en España, en Almería, y también en Malta.



8 comentarios:

  1. Pues la verdad, con toda la filmografía sobre este hecho, me parece un punto de vista fresco y novedoso, a ver y revisar, y a los q somos creyentes pero no demasiado paracticantes, nos ayudará a recuperar un poco esas esencias de nuestro credo, y pensar en ello, q no está nada mal en un mundo muy descreído!
    Gracias por traerla!!!
    Bss

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    1. En casa ha gustado bastante la película. Es entretenida y agradable. Ya me contarás.

      Besos.

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  2. Hace mucho resonó en los vientos del cine que Spielberg,consideró llevar al cine Caballo de troya de JJ benitez.....Hubiera sido un puntazo contar la historia de jesús con tonos de ciencia ficción

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    1. No conocía ese rumor, Metaleros, pero ahora que lo dices, extraña que no haya adaptación de Caballo de Troya, que fue un best seller brutal.

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    2. lo dijo el mismo benitez en una entrevista hace mucho,y que ni el sabia porqué spielberg se habia echado atrás.....de todas maneras saldria una super película si es fiel al libro

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    3. Sí, desde luego sería un proyecto interesante.

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  3. Lo que sería un buen detalle es que en Hollywood se enterasen de una vez de que las famosas armaduras romanas de tiras superpuestas eran de hierro, no de cuero. Dejando aparte ese detalle, la película parece interesante; habrá que hacerse con ella-

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    1. Jajaja un buen punto, Anónimo. Felices Fiestas.

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