jueves, 22 de noviembre de 2012

Crítica: DESAFÍO TOTAL (2012)

LEN WISEMAN










En 1990 Paul Verhoeven realizó una de las grandes cintas de ciencia ficción de aquella década, puso su sucia, morbosa, personal, malévola, salvaje, perversa, sangrienta, repulsiva y cínica mirada al texto corto de Philip K. Dick. La ciencia ficción ha sido un género donde el director holandés se ha sumergido en varias ocasiones, unas veces con más talento que otras, “Robocop” (1987), “Starship Troopers” (1997), “El hombre sin sombra” (2000)... y en todas ellas ha alimentado dichos relatos con su estilo personal y los elementos y mirada mencionados.  El bueno de Verhoeven ha adaptado “a su manera” a Robert A. Heinlein, Phlip K. Dick e incluso en cierta medida a H. G Wells

Los resultados con “Desafío total” no pudieron ser mejores, acción, ciencia ficción y una historia de gran profundidad verdaderamente sugerente y a la que se le sacaba todo el partido, lo tenía todo, incluso los elementos grotescos de su cine, como no podía ser de otra forma. Una cinta de acción trepidante y reflexiones profundas que nada hacía sospechar que fuera a ser víctima de un remake tan pronto… pero claro, no se sabía que en el año 2012 estaríamos en la época dorada del remake y que ahora se hacen incluso con pocos años de diferencia.


Hubiera sido preferible que dejaran la obra en paz, pero es lo que toca y en breve el bueno de Verhoeven verá como se revisita otra de sus obras de ciencia ficción, “Robocop”, que parece ser será negro…

En la película de Les Wiseman queda poco, o más bien nada, de la cinta original, un par de guiños aquí y allá, pero la mirada es completamente distinta y la simplificación absoluta. Una cinta brillante conceptualmente que ha quedado reducida a una obra de mera acción repleta de efectos especiales sin el más mínimo contenido. ¿Anula esto la película de Wiseman? Pues no, porque como espectáculo de acción funciona bastante bien. ¿Su problema? La comparativa.

En esta nueva “Desafío total” o “Total recall” de 2012 todo es pulcro y aséptico, no hay sangre, elementos esperpénticos ni gore por ningún lado, es acción limpia e ideal para el consumo masivo.


Len Wiseman es un director tremendamente dotado para la acción, uno de los más imaginativos del cine actual como bien demostró en la excelente “La junga 4.0”. La cuestión es si logrará dar un paso más allá y a su brillante puesta en escena y recursos visuales podrá añadir algo más, como han hecho Spielberg, Cameron, Zemeckis… Por ahora parece que no.


En la tierra sólo existen dos lugares habitables, la unión federal británica y la Colonia, en lo que antes era Australia, los trabajadores pueden ir de un lugar a otro atravesando la Tierra, uno de esos trabajadores es nuestro protagonista, Douglas Quaid, un hombre que vive con su mujer pero está cansado de su rutina y tiene extraños sueños. Este inconformismo y las ganas de vivir otra experiencia le impulsan a contratar los servicios de “Rekall”, una empresa que crea una ilusión de realidad para que el cliente puede vivir la experiencia que prefiera haciendo indiscernible qué es real y qué no. Cuando Quaid va a someterse al tratamiento la policía irrumpe repentinamente en las oficinas de “Rekall” y comienza así una aventura donde nada es lo que parece.


La película se inicia con dos despertares, uno en una situación dramática, donde el protagonista debe escapar de la muerte, y otra en su cama, tranquilo y al lado de su mujer (Kate Beckinsale). En el sueño le acompañaba otra chica distinta (Jessica Biel), algo que oculta a su pareja cuando ésta le pregunta.


Esta “Desafío total” tiene más paralelismos con Blade Runner que con la anterior versión de la película. De hecho las referencias a la cinta de Ridley Scott son escandalosas, se calca la estética e incluso escenas… la lluvia constante, la ciudad futurista y oscura con motivos orientales por todos lados, la salida al balcón a ver dicha ciudad con una taza, la dirección artística, los decorados, los coches, los luminosos, los neones, el protagonista mirando un anuncio que invita a evadirse, en contrapicado, aunque se sustituye el vehículo volador de Blade Runner por un tren, hasta su look… Parece querer copiar la mayoría de su estética pero sin mucho contenido.



Por el contrario tendremos un guiño a la cinta de Verhoeven con la aparición de la mujer de tres pechos, imprescindible e inolvidable en el universo de la película que protagonizó Schwarzenegger.



La cinta será de acción trepidante y las ansias de aventura, que remiten a su pasado, del protagonista serán mostradas con un guiño, mientras viaja junto a su amigo a su lugar de trabajo en La Colonia, a Ian Fleming, con la lectura de un libro de 007. Quaid es inconformista, inquieto, está hastiado, aburrido, quiere experiencias nuevas y romper con su rutina. “Rekall” ofrece todo eso. Además la relación con su mujer no parece ir como debería, hay cierta incomodidad entre ellos, sobre todo por el exceso de trabajo que les impide pasar tiempo juntos y tener sexo.

Como en la original, y el texto de Dick, se inicia el conflicto entre la realidad y la fantasía con el sometimiento al tratamiento de evasión que ofrece “Rekall” al protagonista. En el encuentro con el gurú de la empresa que cumple todos los deseos también encontramos cierta atmósfera que nos remita a Blade Runner y la llegada de Deckard para examinar a Rachel en la Tyrell. Algo parece fallar en el tratamiento, la ambigüedad comienza, se dice que Quaid es un espía y por ello hay un error, comienza la aventura… ¿Realidad o ficción?


Todo es extraño porque de repente descubrimos que nuestro protagonista, Colin Farrell, está perfectamente adiestrado y se carga a toda la brigada que ha ido a arrestarle. Logrará escapar pero la ambigüedad sigue ya que su, hasta el momento, solícita mujer se transforma en ejecutora, además parece saber más de él que él mismo.


Aquí es donde Wiseman demuestra todo su talento, en la acción. Si la huida de “Rekall” es magnífica, con planos sostenidos donde vemos como el actor hace las cosas, aunque hay un exceso de montaje en ocasiones, la escapada por los tejados de la ciudad, tras luchar con su mujer, es espectacular.


Resulta que su mujer no es su mujer, él no es él… con esto se justificaría su sorprendente adiestramiento, pero su confusión es la nuestra, producto de la ambigüedad. Implantes de memoria que le dan otra identidad, pretenden ocultarle, al menos eso dicen.



La pretendida ambigüedad dura poco. No es una fantasía, lo que ocurre es real, lo confirma la escena donde Kate Beckinsale habla con su jefe, ya que altera el punto de vista. Al final los sueños que tenía nuestro protagonista y su fantasía de ser un agente secreto, ya le vimos leyendo novelas de James Bond, eran en realidad residuos de su identidad secreta. En su continua huida lo veremos atravesar cristales como hacía Zhora en Blade Runner, que no falte un detalle de la película de Scott.




Los coches voladores también tendrán presencia, como la tenían en Blade Runner, “El quinto elemento” (Luc Besson, 1997) o “Minority Report” (Steven Spielberg, 2002), otros de los referentes evidentes de la cinta. De hecho la estupenda escena de acción con los coches voladores nos remite de forma clara a la cinta de Spielberg. También es posible ver cierta influencia de las películas de Bourne, en dicha persecución o en las peleas cuerpo a cuerpo.

Llegamos a la parte baja de la ciudad, allí veremos el Big Ben y como la estética que habíamos tenido hasta ese momento cambia. Ahora el blanco es lo predominante, todo más aséptico, limpio y pulcro. Las referencias a “Star Wars” por ejemplo en los soldados autómatas, o a “Cube” (Vincenzo Natali, 1997), en la excelente escena de los ascensores en forma de cubo, también pueden venir a la cabeza.



Tendremos una referencia al piano al inicio de la cinta, algo que tendrá su eco posteriormente para lograr una pista clave en el “nuevo apartamento” del protagonista. El piano también era un elemento presente en Blade Runner. En esta escena el director recurrirá a un montaje paralelo, completamente gratuito y vacuo, en la búsqueda de dicha pista, que encuentra en el piano.


La cinta elimina la mayor parte del contenido y profundidad de la original para ceder a una acción desenfrenada. La reducción y casi eliminación de la ambigüedad sobre la realidad o la fantasía puede tener sentido si se considera que alargar eso ante el espectador que conoce la original es una pérdida de tiempo. El problema viene cuando esa decisión se lleva consigo la mayor parte de la profundidad de la película. Esta nueva “Desafío total” no se reinventa de ninguna forma más allá de las escenas de acción.



Tampoco tiene rastro de humor, algo que la diferencia también de la cinta de Verhoeven.

Es por ello que los intentos por relanzar la confusión o la duda con la escena del amigo negro que quiere hacer pensar a Quaid que sigue en “Rekall” y todo lo que sucede es una fantasía, no cuela ni con Quaid ni con el espectador atento. Aquí una lágrima, en vez de una gota de sudor como ocurría en la original, eliminará las dudas del personaje interpretado por Farrell. Con todo habrá numerosos giros de guión.


Kate Beckinsale está realmente atractiva, hace una aceptable villana, mala malísima, muy sexy.

Tendremos lugares contaminados, como debe ser, y que serán el lugar donde el bueno de Quaid resultará preso… por poco tiempo.

Esta nueva versión tiene elaboradas coreografías de peleas pero resulta mucho menos física que la original, además de no contener ninguno de los elementos “orgánicos” o gores de la versión de Verhoeven.


La cámara de Wiseman se muestra en exceso nerviosa y con un montaje acelerado, algo que le quita cierta gracia al asunto, aunque logra mantener intacta su brillantez para la acción.

Por supuesto tendremos los clásicos tópicos de este tipo de cintas donde no entendemos por qué no matan a los buenos. El colmo de esto lo tenemos en la escena donde tienen detenidos y encañonados a nuestros dos protagonistas, Farrell y la neumática Biel, y el malo, Bryan Cranston, le dice a Beckinsale ¡que se encargue de ellos!... ¡Hombre de Dios, ordena que los maten y punto, que luego pasa lo que pasa! Otro ejemplo lo tendremos en la escena final, cuando la rencorosa Beckinsale en vez de matar a su adormilado ex marido, espera a que éste se despierte y le dé tiempo a bostezar, estirarse, tomarse un café y percatarse del engaño que pretende la villana, no se sabe para qué, y así poder patearla y matarla con saña…



El clímax, lleno de explosiones y pelas, es notable y satisfará al aficionado del cine de acción.

Un pasable entretenimiento si no se compara, pero al fan de la película original lo normal es que le desagrade bastante.

Por cierto, Marte no aparece por ningún lado en esta nueva versión.














9 comentarios:

  1. La peli es entretenida es mejor la original, esta tiene mas accion, mejores efectos y los escenarios y decorados personalmente me gustan mas; referente a lo que su mujer no es su mujer es lo mismo que pasaba en la original con Sharon Stone.
    Faltan personajes que salian en la original el taxista negro con tres manos para tocar las tres tetas, Jordi Puyol jeje.
    Hay otro guiño a la original que no has puesto cuando el protagonista va al reino unido disfrazado la señora que pasa antes que el por la aduana que se para como si la policia la llamara, es la cara que uso Schaze en la original.

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  2. Hola Ray, no he mencionado todos los guiños, entre otras cosas porque la trama sigue la misma línea en general. Ese que comentas es cierto y molaba mucho más en la original.

    Si te gustan lo decorados fliparás con BLADE RUNNER, esa con la que te duermes jajajaja

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  3. MrSambo, si quieres acción sangrienta y con unas coreografías del cagarse (de verdad) te recomiendo Redada Asesina. El guion tampoco es que sea nada del otro mundo, pero te demuestra que no necesitas choporrocientos millones de presupuesto para rodar acción. Tampoco es una obra maestra del cine, pero entretiene, que no es poco.
    En cuanto a los remakes esos... prefiero cosas como Cabin in the woods (la cabaña en el bosque), un homenaje a todas las pelis de terror ochenteras que los últimos veinte minutos disfruté como un enano. Homenajear y relecturas sí, remakes no ^^

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    1. Hola Nachop, apunto la recomendación. Antes que sangre a una cinta de acción le pido originalidad en la puesta en escena, el dar un poco más cada y poner en mayores aprietos al héroe, como hacen los Spielberg, Cameron etc. y como hizo este mismo director en LA JUNGLA 4.0. Veré que tal está la que me recomiendas.

      Un abrazo.

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  4. cuando encuentre el dvd con la version original la vere, anoche echaron desafio total en cuatro.

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    1. sí, y yo sin internet para promocionarla... jaja

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  5. El piano ¿tiene unicornio incorporado?.

    Hace unas semanas Monolocus comentó el remake de Robocop por Twitter y era una basura pinchada en un palo. Sin nada del original, en que no se plantea la trama del McGuffin hasta pasada la hora y en la que se olvidan del problema fundamental hasta el punto de que Robocop puede ver a su familia (¡¿MANDEEEE?!) y que es todo un medio para los mensajes pijiprogres del director, que poco menos que retrata a unos talibanes como unas pobrecitas víctimas del imperialismo yanki. Lleno de escenas que no tienen sentido o se contradicen a sí mismas.

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    1. Ese remake también está en el blog y a mí no me disgustó, debo aclarar, toca aspectos nuevos que justifican su realización. Jejejeje

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    2. Anda, no lo vi. Lo buscaré a ver qué cuentas.

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