sábado, 3 de mayo de 2014

TALISMAN: 7 (2006)













Jeff Scott Soto ha paseado su talento por multitud de proyectos y grupos, tantos que casi pierde uno la cuenta, aunque sólo unos pocos, fuera de colaboraciones, han contado con él de forma más estable. Soto es uno de los más grandes vocalistas del Hard Rock, una voz varonil, potente, de envergadura, de tonalidades “negras”, robusta, que llena, poderosa, compacta… Un talento extraordinario con unas cuerdas vocales privilegiadas.

Soul Sirkus, un proyecto que no llegó a buen puerto, su disco “Wold Play” de 2005 no fue especialmente inspirado, Eyes, Takara o Human Clay, que dejaron buenos trabajos en ocasiones o W.E.T, quizá el más brillante de todos ellos, con un deslumbrante debut en 2009 y un segundo álbum, reciente, “Rise Up” (2013), notable aunque por debajo de su predecesor, son algunos de los proyectos más destacados en los que Soto ha sido pieza esencial. Además muchos músicos o proyectos han querido contar con su colaboración, le hemos visto como vocalista de los guitarristas Yngwie Malmsteen, Axel Rudi Pell o Alex Masi, así como colaborando con Gary Schutt o Panther.



La lista de colaboraciones es larguísima, incluso giró con Journey y estuvo a punto de grabar un disco, pero la cosa no llegó a concretarse y no pudimos disfrutar de un trabajo de Soto junto a sus héroes.

Por supuesto Jeff Scott Soto también ha probado suerte de forma independiente. Once discos tiene publicados en solitario, alguno de ellos en directo.

Dicho esto, si hay un grupo que siempre viene a la mente de los aficionados al Hard Rock melódico y el Hard AOR ese es Talisman. Su álbum debut, homónimo, es uno de los referentes del Hard melódico escandinavo, un disco repleto de himnos y melodías ampulosas, espectaculares y acertadas, que se subliman en la voz de Soto y el buen hacer compositivo del bajista Marcel Jacob (también de Scott Soto). Es su mejor trabajo hasta llegar a este “7”. 



Las siguientes obras de Talisman siguieron dejando grandes temas, aunque de forma más irregular, muy buenos discos de Hard AOR y Hard Rock melódico. “Genesis” en 1993 y “Humanimal”, un disco doble de1994, siguen estos parámetros comentados, grandes temas y cierta irregularidad para un más que aceptable resultado final. “Life” (1995) y “Truth” (1995) pasaron más desapercibidos. “Cats and Dogs”supuso el retorno del grupo en 2003, un álbum contundente y sólido.

Con toda esta trayectoria es evidente que los discos de Talisman siempre son bienvenidos, así llegó este “7”, el último en estudio hasta la fecha. El disco despertó la natural expectación a pesar de la irregularidad tanto de los trabajos como del ritmo de publicación, siempre en un ámbito minoritario, y los resultados no pudieron ser mejores. Estamos, quizá, ante la mejor obra del grupo, no sólo al nivel de su debut, sino incluso por encima, ya que apenas hay altibajos, desde que empieza hasta que acaba tenemos una colección de temas memorables, de un Hard Rock melódico del máximo nivel.

Scott Soto está pletórico, el nivel compositivo e instrumental es excepcional y las influencias se insertaron con una naturalidad sensacional, matizando el álbum con toques Funkys, tan del gusto de Soto, melodías al estilo Journey y toda la categoría e inspiración compositiva del mejor Hard Rock melódico escandinavo, donde Marcel Jacob tiene mucho que ver. Soto y Jacob componen todos los temas menos uno, “Shed A Tear Goodbye”, que es obra del batería Jamie Borger y el propio Scott Soto.





Nada falta y nada falla, temas duros y melódicos de primer nivel, himnos absolutos, temas de estadio, eternos, baladones ejemplares, Jeff Scott Soto moviéndose como pez en el agua por cada canción y por cada matiz, riqueza compositiva, contundencia y potencia, melodías perfectas… todo lo que puede pedirse a un disco del género, a uno de los muy buenos.











7”es uno de esos trabajos que pasarán excesivamente desapercibidos pero que están por méritos propios entre las mejores obras de la banda, sino es la mejor, y que entra de lleno en ese limitado grupo de discos verdaderamente notables del género.

Marcel Jacob falleció, desgraciadamente, en 2009.

Jeff Scott Soto a las voces, Marcel Jacob al bajo, Fredrik Akesson en la guitarra y Jamie Borger a la batería.





-Falling: No podemos comenzar mejor, guitarra trepidante y ritmos acelerados con una caja frenética marcando el paso. Una contundente guitarra define la melodía, otra rítmica acompaña a la batería y el bajo resulta atronador, sin que se distinga un riff. La majestuosa, varonil y potente voz de Scott Soto termina por redondear el enorme cuerpo del tema. Estrofas dobladas en la parte vocal que equilibran melodía y poder rockero. El ritmo cambia, la batería se entrecorta, se hace más pesada, la línea vocal más melódica, los teclados intervienen en los adornos del acompañamiento y todo se acelera en la segunda parte de un estribillo deslumbrante. Como si se prescindiera del puente o se confundiera con parte del propio estribillo. Un estribillo espectacular. Distorsión guitarrera de transición para un nuevo comienzo por los vertiginosos ritmos. Retornamos por la misma melodía y ritmos hasta el estribillo que desemboca en un solo de guitarra igualmente poderoso y brillante. Más estribillo con la batería dando caña con ganas y un Scott Soto virtuoso. Hay que destacar de forma significativa el trabajo del bajo, que sobresale en la base de ritmos, además con la aparición de los coros se hará notar con fuerza mientras los desenfrenados ritmos avanzan firmes llevándonos al final del tema. El bajo de Marcel Jacob luciéndose a conciencia. Una parte final instrumental o más bien rítmica con ecos de la voz principal. Deslumbrante tema para sentar las bases y desestresar a cualquiera a base de movimientos de melena y saltos desmedidos. Ejemplar.

-Nowhere Fast: Ritmos casi industriales con una rugosa guitarra y una pesada batería creando una oscura atmósfera junto al omnipresente bajo de Jacob, dan la bienvenida a la voz de Soto, que inicia el tema con el estribillo, que vuelve a ser memorable. Cierto deje funky, muy del gusto de Scott Soto, en el riff que sostendrá las estrofas una vez el tema se reinicia. De estas sabrosas estrofas poco vistosas pasamos sin transición al lucido estribillo, una joya indudable, larga y de melodía exquisita. AOR de quilates. Estrofas con mucho matiz instrumental y para lucimiento de la voz de Soto, que se recrea en detalles e inflexiones, cogiendo fuerza para el estribillo. Esta tercera aparición del estribillo acaba de forma más intensa enlazándose con una estrofa más potente, con más fuerza, como un puente de puro Hard melódico, perfecta introducción para el solo de guitarra de Fredrik Akesson, muy bueno. Otra estrofa con gran sabor en el acompañamiento, brillantes platos y retorno al estribillo para encaminarnos al final. El ritmo cadencioso de la batería, apoyada por el bajo, es excelente. Las ligeras inflexiones de Soto, su aumento de intensidad en la parte final, son un pequeño ejemplo del talento de este cantante excepcional.

-Rhyme Or Reason: Guitarras en eco, como reminiscencias de otro tiempo, que anuncian la entrada de la base rítmica, oscura y pesada, con la batería y el bajo. Estrofas densas en ritmos modernos, oscura melodía creciente. Soto intenso y varonil, agresivo, subiendo hasta definir la melodía del estribillo que tiene unos coros excelentes. Menos vistoso que los anteriores pero muy agradecido. Transición de percusión y vuelta a las sugerentes estrofas. La intensidad sube, cobramos fuerza hasta llegar al estribillo por segunda vez, donde todo se hace más melódico y aorero, perfecto equilibrio hardrockero. Hard Rock melódico de mucha clase y calidad. Transición y pausa antes de la entrada del solo de guitarra, vertiginoso y brillante. Ecléctica melodía, de tintes oníricos con muchos coros, en la estrofa que sale del solo de guitarra para volver al estribillo, donde Soto dará lo mejor de sí mismo con brillantes improvisaciones. Armonías de guitarra redondean el virtuoso y rico estribillo. Un tema de grandes matices y mucha riqueza.

-End Of The Line: El importantísimo bajo de Jacob inicia el tema, bombos retumbando en siniestros ritmos oscuros se suman a la base rítmica. Soto, en consonancia, muestra su lado más siniestro y oscuro en la primera estrofa, aunque pronto cambiará ayudado por los coros en el puente, mucho más melódico, y el maduro y sensacional estribillo, que también tendrá buenos coros. Un tema potente, duro, pesado, de puro Hard Rock melódico serio y de calidad, masculino y tenebroso. Más ritmos pesados donde los bombos y el bajo lo inundan todo, dejando a la caja poco tiempo para respirar en la base rítmica. En el puente los ritmos se aceleran, la caja respira y la melodía surge de forma creciente en puente y estribillo. Otro estribillo inspirado y largo. Transición potente y estruendosa de detalles modernos y brillantes. Distorsionado solo de punteos acelerados. Puente y estribillo nos llevarán a la conclusión del tema, donde el poder del grupo se desboca con un salvaje grito de Soto y orgía instrumental con una guitarra alocada, siniestra y psicodélica. Un estupendo tema con detalles modernos, ritmos originales, toques extraños, pero melodía poderosa.

-The 1 I´m Living 4: Vistoso y sutil tapping de inicio, como un colibrí juguetón que acaba sepultado por la poderosa batería y su pesado bombo. El bajo también será protagonista en un contraste perfecto, la vistosidad “revoloteadora” de la guitarra y la melodía suave de las primeras estrofas cantadas por Soto junto a los contundentes ritmos de la batería de Jamie Borger y el jugoso bajo. El trabajo de los músicos es excepcional, con muchos matices y detalles de gran virtuosismo y saber hacer, ejecutando un trabajo brillantísimo de Hard Rock melódico donde la poderosa contundencia y las inspiradas melodías se benefician de todo ello. La última frase de la segunda estrofa funcionará de puente y trampolín hacia el estribillo, que tiene grandes coros y una acertada melodía, nuevamente. El segundo paso por las estrofas tiene un trabajo vocal más convencional, con un Soto más agresivo y poderoso, lo que dota de mayor sentimiento al tema. Así retornaremos al estribillo, que se alargará un poco y pausará posteriormente para el gusto del jovial acompañamiento de guitarra. La tercera pasada por las estrofas será como la primera, con el trabajo vocal a dúo. El estribillo se doblará y ejecutará de forma más intensa. Cierto sinfonismo en la parte instrumental final, con ricos matices de percusión y coros, un bajo luciéndose y un Soto juguetón. Sin ser el tema más vistoso del disco, ni el más inspirado, resulta un nuevo acierto.

-On My Way: Uno de los himnos del disco, un tema asombroso y deslumbrante, puro Hard Rock melódico de primera clase, sublime y perfecto. Inicio de puro AOR, y es que este tema tiene mucho de Journey en sus armonías y melodías, especialmente en el estribillo y el clímax, con el grupo desbordado y dando rienda suelta a todo su poder en improvisaciones de un sentimiento melódico semejante al del grupo al que Soto admira tanto. Rudas estrofas de ritmos vibrantes y guitarra a ritmo de locomotora. Dureza y melodía perfectamente equilibradas. Un tema para brincar, motivarse y ver de mejor humor las cosas. Soto está soberbio de principio a fin. Puente expectante y melódico que brinda el estribillo en bandeja de oro. Un estribillo luminoso que parece sacado de las cabezas de Schon y Cain. Intenso, de coros perfectos y precisos. Esta primera aparición será breve, como un preámbulo para dejarte con más ganas. Devuelta a las estrofas para disfrutar de la trepidante base de ritmos y sus matices, como ese “Charlie” que suena cuando Soto termina cada frase. Puente y estribillo, que esta vez sí lo dará todo. Se doblará y Soto lo cantará con todas sus ganas y sentimiento. Solo de guitarra rockero y divertido a la par que brillante y melódico. La expectante, luminosa y épica salida del solo nos encauza hacia el momento sublime, el clímax, con el estribillo a todo trapo, sublimado, llenándose de armonías e improvisaciones comandadas por Soto. Uno de los más grandes momentos del álbum. Joya perfecta y directa.

-Forevermore: El tema más corto del disco se inicia de forma pausada, con unos románticos y nostálgicos acordes de guitarra. La batería, la voz de Soto y el piano siguen la misma tendencia al incorporarse poco después. Balada de corte clásico, de bellas estrofas iniciales. Un estrofa inicial que también hace de puente en su parte final hacía un estribillo absolutamente arrebatador, digno exponente de la power ballad hardrockera más inspirada. Francamente emocionante, un estribillo perfecto que pone los pelos de punta, largo e intenso que con la voz de Scott Soto alcanza momentos memorables. Los coros de apoyo, simplemente subrayando de fondo la melodía principal, son otro detalle y otro elemento a señalar y que explica el sensacional resultado. Piano predominante junto a Soto en las siguientes estrofas, bajo intenso dando fuerza en su lirismo y pletórico estribillo rompiendo moldes y derritiendo tímpanos. Los coros, que ahora apoyan a la voz principal siguiendo la letra del estribillo, lo elevan de forma exponencial, una auténtica virguería para poner a la novia y tener asegurada una intensa noche de arrumacos. El solo de guitarra está a la altura de todo esto, con grandísimos y virtuosos punteos, intensos y con sentimiento. La parte final volverá a estar dedicada al portentoso estribillo, no podía ser de otra forma, y con Soto dándolo todo, con lo que eso supone. La parte final del estribillo será un diálogo entre las improvisaciones de Soto y los coros, una variación para rendirte y entregarte sin condiciones tras poco más de tres minutos y medio.

-Succumb 2 My Desire: Vuelve la dureza, Hard Rock de ritmos funkys y voz poderosa. La guitarra funky acompañando, la batería dura. El estribillo vuelve a dar inicio al tema, aunque son las estrofas intercaladas los mejores momentos del mismo, especialmente el puente y su aceleración, la parte más melódica. Guitarra de transición también muy poderosa, con mucho cuerpo. Nuevo estribillo, que es bastante insulso en su tono funky, aunque divertido, y repetición del tono, estrofas y virtuoso puente. Es como si todo estuviera descolocado, pero el estribillo es el inicial, así lo dice el libreto… Onírico parón, arranque a lo Guns N' Roses en “Welcome to the Jungle” y vuelta al puente y a momentos de Rock “funkero”, con mucho sabor y con Soto disfrutando como un enano, su color de voz es negro. El tema termina con el estribillo que menciona el título. Un tema curioso, muy bueno, que aunque no es de los más destacados da aire fresco y tiene momentos sensacionales.

-Shed A Tear Goodbye: Ritmos modernillos de caja de ritmos, estrofas poperas iniciales con melodía, arranque de Rock melódico con guitarra melódica acompañando y Soto dirigiéndolo todo. Un Rock melódico muy clásico, de progresión perfecta y con la melodía como base de todo. El puente es el que introduce las guitarras más rockeras. Gran estribillo en este magnífico tema de Rock melódico, tan vitalista y positivo como dulce en algunas inflexiones. Arreglos joviales y divertidos de sintetizador como transición y más sabrosas estrofas. Un gozada de melodía, un Rock melódico suave y para disfrutar con delectación. Tras el segundo estribillo estrofa intensa, muy en la línea del mismo, que da paso al solo de guitarra, muy lucido también. Parón guitarrero pero no de la percusión para unas nuevas estrofas y arranque, el clasicismo también en estos detalles. Soto deslumbra cuando fuerza la voz, como hace en esta parte final con el estribillo, al que se añaden buenos coros. Más blando que otros, menos Hard, pero igualmente inspirado. Otro temazo.

-Troubled Water: Toques funkys vuelven a aparecer por entre las notas rockeras, arreglos modernos y ocasionales aportes vocales, un inicio a la espera de definición. Una guitarra melódica y solista aparece y da paso a Soto. Primeras estrofas expectantes, esperando arrancar mientras Soto nos deleita. Breve puente en el mismo tono y estribillo muy simpático, con un gran bajo atronando. Un Rock divertido y suave, muy matizado y melódico. Un toque reggae. Se juega mucho con los ritmos y los estilos manteniendo la base del Hard Rock melódico y el AOR. Llegamos al segundo estribillo, más completo, con excelentes coros, que mejoran su nivel, ya de por sí excelente. Transición de toque funky y reggae para romper con el estribillo nuevamente. El placer del estribillo y el virtuoso bajo nos acompañarán hasta el final. El tema se dejará llevar con los jamaicanos ritmos… Un curioso tema nada desdeñable.

-Back 2 The Feeling: La conclusión será por todo lo alto, con la segunda balada del álbum. Apoteósica. Punteos sutiles de guitarra de tono blusero introduciendo el melancólico tema, el quejido del alma que nos cantará Scott Soto con su portentosa voz. La ambientación de sintetizador es de un dramático y contenido lirismo. Intensa y dramática primera estrofa que acaba de forma sublime camino del estribillo, un prodigio de sentimiento sublimado en la voz de Scott Soto. Hay base blusera en el aroma y esencia de este tema. Más acompañamiento, más elementos, incluso coros, en la siguiente estrofa que nos encamina al nuevo estribillo. Acto seguido vendrá el solo de guitarra, poderoso y brillante. Puente y estribillo con un Soto desbocado, dejándose la piel y el alma en el tema, llenando de sentimientos nuestros oídos, irán camino del final, donde la guitarra solista volverá a entrar de forma sublime. Talento a cada nota, sentimiento a raudales. No es tan comercial como la primera balada, pero tiene tanta o más calidad. No se puede terminar mejor. Óiganla con detenimiento.

El séptimo disco de Talisman es una obra extraordinaria, sobresaliente, con todos los alicientes que un seguidor del Hard Rock melódico y el Hard AOR pueden pedir. Un cantante portentoso, unos músicos brillantes, calidad e inspiración, puro Hard Rock repleto de melodía que eleva a esta obra a la altura de las grandes del género, guardando ciertas distancias, especialmente de los últimos años.


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