sábado, 27 de abril de 2013

THE PROMISE: Human Fire (1999)








Recuerdo que adquirí este disco en 1999, juntos con otros varios, uno de ellos el “Eye to eye” de Terra Nova, y como en esa época no oía los discos antes de comprarlos tirabas de referencias, críticas o recomendaciones, de sensaciones e impresiones basadas en la nada. El porcentaje de acierto, como he comentado alguna vez, era tremendo, y en este caso pensé que el disco que nos ocupa debía merecer la pena, tenía mejores sensaciones que con respecto al “Eye to eye” mencionado. En esta ocasión mi impresión basada en la nada, bueno, en el nombre, que me gustó, me pareció muy “prometedor”, nunca mejor dicho, no fue la correcta. Si bien ninguno de los dos es una obra maestra el de los Terra Nova es bastante más notable que éste, que no pasa de correcto.



The Promise” practican un AOR muy puro, muy limpio, con fases algo sinfónicas, pero que resulta convencional, esquemático, frío. Falta calidez, matices, detalles. Todo es correcto pero anodino, sus melodías no son malas, pero tampoco nada del otro mundo y la ejecución correcta pero sintética, rígida, como robótica, casi cerebral, falta algo de alma. Buenas ideas quizá algo lastradas por una producción algo limitada que provoca que todo suene como muy básico, a lo que tan poco ayuda la falta de personalidad de la voz de Benzie.



Esto no significa que sea un mal disco, yo lo escuché a menudo y es muy correcto y agradable, pero lejos del verdadero talento de los grandes discos del género.

Human Fire” es el segundo, y último hasta la fecha si no estoy equivocado, disco del grupo. En 1995, publicaron su debut, “The Promise”.

El álbum será disfrutado por los fans del género, pero es difícil que apasione a alguien, especialmente a los más exigentes, ya que todo lo que tiene de correcto lo tiene de aséptico, frío y desapasionado. En cualquier caso da para unas cuantas escuchas ya que está bien hecho, su factura es impecable, algo que a la vez es una de las causas del problema, ya que agudiza ese esquematismo, ese vacío, y las melodías son agradables, además de tener detalles de calidad. 



Se aprecian buenos detalles en las composiciones y en la progresión de algunos de los estribillos, bien elaborados, especialmente en los primeros y últimos temas, pero lo que más destacan son las fases instrumentales en la mayoría de canciones, con un gran trabajo en los riffs y solos de guitarra especialmente. Toques progresivos o sinfónicos con buenas armonías, detalles de teclado y juego con los coros. Hay cierto toque a Ten, el grupo que lidera Gary Hughes, en algunos aspectos y composiciones, especialmente en los temas más duros.



Ian Benzie a las voces y el bajo, Gareth Davies a las guitarras, Nods Graham también en las guitarras, Steve Craig en los teclados y Colin Fraser a la batería.


Let’s Talk About Love: No podía empezar mejor el disco, con el mejor tema del mismo, o uno de los mejores. Un gran Rock melódico de buenos riffs de guitarra, melodía, estribillo acertado y fases instrumentales que coquetean con el progresivo, es decir, todos los componentes característicos del grupo de la forma más inspirada. En esta canción está el ejemplo de lo que suponemos pretendían para todo el álbum, pero la brillantez sólo aparece ocasionalmente en temas o momentos sueltos. La melodía de guitarra inicial hace pareja de baile con el riff antes de la entrada de la fase vocal. Arreglos de teclado para las primeras estrofas y el puente especialmente. Buen estribillo muy aorero, de buena melodía, fuerza  e inspiración. La guitarra haciendo un magnífico trabajo con los riffs y apuntes en solitario. La variación en el estribillo alargando el coro es lo que da el toque perfecto al mismo. Como será una costumbre habrá una fase instrumental larga con cambios de ritmo y atmósfera que será de lo mejor de cada tema. Aquí la guitarra cederá un protagonismo relativo a los teclados. Cambio de ritmo final con el estribillo de fondo y la guitarra predominante, un tema repleto de variantes y detalles brillantes.

Kiss Me And Kill Me: Nuevo tema que sigue la línea inspirada del anterior aunque con algo menos de fuerza, otro de los grandes temas del álbum. Muy lírico, es un tema que rezuma nocturnidad, peligrosa nocturnidad. Estrofas pasando al puente y luego al estribillo en una progresión muy acertada. El estribillo es otro acierto, menos agresivo que el anterior pero con una  melodía suave y de textura madura y varonil, el juego con los coros de la parte inicial del estribillo y la conclusión en solitario de Benzie es otro de los grandes momentos del disco. La ruptura instrumental es excelente, tan brusca como brillante y salvaje. Fase instrumental que juega con riffs y detalles virtuosos de guitarra de nuevo. La parte final sublima los coros y variaciones e improvisaciones vocales en el estribillo, junto con armonías de guitarra. Un auténtico himno del grupo. Gran tema.

Hold On To Love: A partir de aquí la cosa va hacia abajo. Un medio tiempo muy melódico, con muchos teclados y apuntes armónicos y suaves de guitarra. Muy melódico, pero la formal voz de Benzie no acaba de darle garra. Buen trabajo de los coros en el estribillo, con todo es otro de los temas más aprovechables, muy AOR. Un tema bonito pero que no llega a emocionar. Los momentos tras el solo de guitarra, con el piano como simple acompañamiento, son de lo mejor del tema. Improvisaciones y coros por todos lados en la parte final, donde la guitarra no faltará para hacer armonías sutiles. La canción acaba algo sepultada en tanto arreglo y coro, la falta de fuerza acaba empalagando un poco.

There Goes My Heart: Las baladas no son, precisamente, el fuerte del grupo, demasiado blandas y empalagosas. Ésta que nos toca está vertebrada en el acompañamiento de piano y la limpia voz de Benzie, pero le falta fuerza en la melodía para emocionar, así como garra en todo lo demás. Preciosista pero insulsa. Los coros se suman en ocasiones con acierto, y es que en general la ejecución es buena, pero demasiado fría. La fase instrumental será para el piano y el sintetizador que crea ambiente.

When Love Takes A Hand: Volvemos al Rock, con un sonido en los riffs y la producción que pueden recordar en algo a Ten. Buenos riffs, alguno de toque oriental, para un tema contundente pero bastante insulso. Anodinas estrofas, puente vigoroso con el riff y estribillo normalillo. Estructura habitual. Tras una estrofa de transición llegará el solo de guitarra y una fase melódica instrumental, tampoco de las más brillantes o llamativas. En la parte final la guitarra cobrará protagonismo y nos deleitará con un estupendo solo de despedida, de lo mejor del tema.

Hole In My Heart: Otro tema duro que se inicia con un potente riff y otro posterior con wah wah. Ritmos entrecortados siguen en las estrofas que darán paso a un puente más vacilón y fiestero. El estribillo es un quiero y no puedo al que le falta garra e intensidad, aunque se pretende, por todos lados. Es de los temas más cortos. Tras un nuevo estribillo y estrofa de transición llegará un nuevo solo de guitarra, que vuelve a ser de lo más destacado del tema. En la parte final cambiaremos de ritmo, pero ni siquiera ahí el grupo parece ser capaz de desmelenarse. El bueno de Benzie parece que canta con respeto, como si no quisiera ofender.

Let The Night Go On Forever: Nueva balada que sigue los patrones melosos y empalagosos de la anterior y de todos los temas de este estilo en el grupo. Un tema muy Toto o incluso Chicago. El tema sigue la estructura básica hasta llegar al solo, sencillo pero con bonitos agudos. Tras el mismo, improvisaciones vocales, muchos coros y las armonías de guitarra, muy acertadas, con mucho gusto y elegancia. Una buena parte final en la que la guitarra tiene gran protagonismo y culpa de los mejores momentos.

Only A Woman: Buenos teclados dan inicio al tema. Suaves estrofas, donde dichos teclados son la base, y aumento relativo de la intensidad para el puente y el estribillo, de buena melodía paro falto de garra, una vez más. Una voz más agresiva, desgarrada o potente podría haber sacado más partido a alguno de estos temas. Este tema también tiene ciertos elementos de Toto o Chicago. Estrofa de transición dialogando con los coros para dar paso al solo de guitarra. Este es uno de los temas más largos del disco, 7 minutos que se acaban haciendo demasiado pesados. En la parte final la guitarra puja por hacerse con el poder frente al estribillo, hasta que lo logra finalmente con cambios de ritmo, que varían del arranque decidido a los entrecortados. Momentos de brillantez. Una gran parte final donde lo instrumental vuelve a subir el nivel del tema, una excelente conclusión. Merece la pena escucharla.

Looking Glass: El Rock más puro y trepidante vuelve a escena, ritmos y estrofas muy divertidas y alegres. Un vigor renacido para otro de los temas más destacados del disco. Parecen salir un poco del encorsetamiento de otros temas del disco. Buen juego de coros y voz principal en el estribillo, que sin ser nada del otro mundo da como resultado un tema fresco, tremendamente alegre, positivo y enérgico. Una canción muy acertada. Estrofa para el coro y solo de guitarra con tapping para mantener la viveza del conjunto. Buena fase instrumental. Buen tema.

Arms Of A Stranger: Llegamos al final con otro de los puntos álgidos del disco. Uno de los mejores temas con diferencia, y el más largo de todos ellos, casi 9 minutos. Tras un suave inicio introductorio unos geniales teclados irrumpen en escena concretando un dramatismo en las estrofas excepcional. Los teclados no nos abandonarán mientras se desgrana el tema hacia el puente, mucho más suave al contrario de lo habitual, y el estribillo que es muy acertado y largo, con frases entrecortadas que lo hacen tan melódico como rítmico. Repetimos la estructura hasta llegar al segundo estribillo. Tras el mismo, solo de guitarra y fase instrumental. Si bien el tema es notable quizá le faltaba un punto para acabar de entusiasmar, lo que logrará con creces con toda esta larguísima fase instrumental, muy sinfónica, con cambios de ritmo, atmósferas y tono. De los ritmos solemnes a las acústicas sin apenas acompañamiento, más allá del ambiental, que irá subiendo la intensidad con la aparición de los coros, los rítmicos teclados y las poderosas guitarras. De lo rítmico a lo melódico sin solución de continuidad… Volveremos al estribillo que romperá con armonías de guitarra en el clímax, poderoso y contundente. Un despedida que deja un gratísimo sabor de boca.

En definitiva, un aceptable disco, fallido en general pero disfrutable por sus apreciables virtudes, al que le falta garra y peca de excesiva melosidad y exceso de empalago, pero que compensa esa falta de garra y fiereza con momentos instrumentales muy inspirados.

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