lunes, 24 de marzo de 2014

PHILIP BARDOWELL: In The Cut (2005)











Luminoso trabajo de Philip Bardowell, seguramente el mejor de su carrera, una obra redonda de principio a fin donde todo suena perfecto en una producción de auténtico lujo. Las teclas, sublimes, las guitarras melódicas y potentes y la voz de Bardowell redondean una de las grandes joyas de 2005. Un disco que pasó desapercibido más allá del cerrado círculo del Rock melódico y el AOR pero de una incuestionable calidad con un sonido modélico y unas composiciones ejemplares repletas de energía y melodía.

Grandes talentos del Rock melódico y el AOR participan en esta joya, viendo algunos de los nombres era fácil prever que este trabajo iba a ser sobresaliente, a pesar de ser desconocido fuera del género.



Bardowell es un cantante excepcional, motivo por el que pasó por Unruly Child en sustitución del legendario Mark Free, ahora Marcie Free, una de las mejores voces del Rock melódico, si no la mejor, para grabar el álbum “III” de la banda. Bardowell es un cantante cristiano y lo deja patente en sus álbumes, Rock melódico cristiano de primera calidad, algo que se ha sublimado en su último y reciente trabajo “To The End Of The Eart”, un disco muy tranquilo y una alabanza a Dios. El cantante tiene cuatro trabajos en el mercado, el primero es de 2001, llamado “In A Perfect World”, en 2005 publicó este “In The Cut”, su mejor obra. En 2007 lanzó “Fall To Rise”, su tercer disco y ahora en 2013 el mencionado “To The End Of The Earth”, un disco muy espiritual.

Nacido en Jamaica ha tenido influencias de todo tipo, desde el Pop de los Beatles, al Pop-Rock de Queen, pasando por el Hard Rock de los Led Zeppelin, pero es en el ámbito del Hard Rock melódico, el Rock melódico y el AOR donde ha encontrado su verdadero camino. La mejor muestra la tenemos en esta auténtica joya. Un cantante de la onda de los Mark Free (Signal), Jimi Jamison (Survivor), Lou Gramm (Foreigner)… Algo nada gratuito ya que muchos de estos cantantes y sus grupos vienen a la cabeza al oír este soberbio álbum.





Resulta curioso que cuando escuché este disco sentí que había una atmósfera similar al “Loud and Clear” de los mágicos Signal, el grupo que lideró Mark Free. Posteriormente me enteré de que lo sustituyó en Unruly Child en 2002 y todo cobró más sentido. Lo mismo me ocurrió al oír el maravilloso último trabajo de Jimi Jamison, "Never Too Late” (2012), un disco que también me remitió a Signal y a este álbum que nos ocupa (Curt Coumo participa en los dos discos, por si fuera poco). Todo joyas. Su feeling, su sabor, su luminosidad, acaban relacionándolos de alguna forma y teniendo en cuenta las coincidencias, no deja de tener sentido. La relación entre Jamison y Bardowell está con Survivor, grupo que también vendrá a la cabeza al oír este “In The Cut”, ya que Jim Peterik participa en la composición de algunos temas.

A la calidad innata de Bardowell se suman unas colaboraciones de lujo. El cantante se ha rodeado de verdaderos talentos, algunos de los más grandes del género participan en el disco, ya sea en su composición o tocando algún instrumento.


Jim Peterik de Survivor, Mark Spiro, Curt Coumo (Signal, Steve Perry…), el gran Stan Bush, Tommy Denander, que también es el guitarrista del álbum… firman uno o más temas del disco. Compositores de primer nivel, maestros.

Con estos mimbres nada podía salir mal, lo que sale es un disco excepcional del mejor AOR y Rock melódico del mercado.

Philip Bardowell a las voces, Tommy Denander en las guitarras y los teclados, Daniel Flores en la batería y Al V Dohn al bajo.





-In The Cut: Comenzamos el disfrute con unas buenas guitarras y unos ritmos vivos en los que llaman la atención unos teclados casi informáticos. Con esta base entra Bardowell sobre las primeras estrofas que avanzan trepidantes hacia un buen puente y un estribillo clásico de AOR poderoso y vigoroso, un estribillo largo y trabajado, rockero y vivo al máximo, sólido y de enjundia. La batería suena enérgica, rellena nuestros oídos con los platos y el incesante ritmo de caja, exigiendo una melodía de peso para seguirla en las nuevas estrofas. Grandes detalles de teclado decorando el tema y vuelta por puente y estribillo donde la guitarra dota de mayor intensidad a la parte estrella del tema. Transición potente y “riffera” antes de un breve parón premonitorio del solo de guitarra del magnífico Tommy Denander, un clásico del Rock melódico, imprescindible en muchísimos trabajos del género, un talentoso compositor y músico de sesión. Volvemos al estribillo, que no cesa en su energía, y la excepcional guitarra de Denander volverá a aparecer para marcarse otro solo marca de la casa y despedir el tema. Los teclados constantes son clave en ese estilo vistoso y lúcido que tiene el álbum. Potente inicio aorero.

-Through My Eyes: Tremendo hit, aunque casi cualquier tema del disco podría serlo. Inicio de balada con estrofas bellas y sensibles en la voz de Bardowell que se enmarcan en unos ritmos relajados y Pop. Pronto cambiará el tono pasando a un puente de puro AOR y un estribillo antológico, largo, intenso y precioso. Un medio tiempo que ejemplifica a la perfección el estilo. Volvemos a disfrutar de la estructura y melodía en progresión, una melodía que crece con la canción alcanzando el punto álgido de intensidad en el estribillo, como es lógico. Los teclados hacen una labor discreta pero imprescindible. Estrofa intensa de melodía variada para dar paso al solo de guitarra, nuevamente brillante con excelentes agudos. Tras un nuevo puente encaramos el estribillo como si se presentase un gran espectáculo, la batería se da unos segundos para ello hasta que entra Bardowell y lo ejecuta. La cadencia y apuntes de teclados en el estribillo, decorando y rellenando todo hueco, son claves. Coros reinician el estribillo, que cobra la máxima intensidad conforme se acerca al final con un Bardowell pletórico. Denander vuelve a despedir con su guitarra el tema nuevamente. Una de las joyas del disco, con toda la esencia de Mark Spiro, autor del tema.

-Heart Of A Hero: Guitarra melódica de riff clásico aorero marca el tono y deja el camino abierto para Bardowell y su voz. Precioso puente, que podría ser un estribillo de primera categoría, intenso y con una inflexión final que es una maravilla, para dar paso al verdadero estribillo, emocionante, vibrante y con apoyo de los coros en los inicios que impulsan la melodía del mismo. Una vez más el punto álgido del tema resulta un éxito, largo, elaborado e intenso. AOR puro de talento indiscutible. Teclados, guitarra y voz siguen desgranando nuevas estrofas y el puente para llevarnos de regreso al estribillo, que en esta ocasión desembocará en una estrofa de melodía alternativa, donde disfrutaremos de frescos ritmos y buenos detalles de platos, que baja la intensidad antes del solo de guitarra. Saliendo del puente volvemos al estribillo que no nos abandonará hasta el final, con alguna improvisación vocal cuando la melodía va cesando. Un himno clásico de Stan Bush, autor del tema, con el punto justo de épica. Temazo.

-I Gotta Believe: En esta ocasión será el piano el que inicie el tema, algo normal tratándose de una balada. Acompañará a Bardowell en este suave comienzo que va creciendo según avanzamos hasta el desgarro del puente y el estribillo, adornado con coros ambientales. Una balada AOR más que decente. Los suaves ritmos retornan a la melodía, el piano sigue presente aunque la guitarra va cobrando protagonismo, dejando sutiles pinceladas mientras el tema vuelve a crecer en intensidad. Bardowell dota a la canción de una gran pasión, especialmente en el puente. El estribillo tiene inflexiones más dulces que comparten protagonismo con las más intensas. Solo de guitarra de comienzo sutil que se acaba expandiendo con gran sentimiento. Sencillo. El estribillo vuelve a erigirse en protagonista en la parte final, donde todo es más intenso. Unas bonitas notas de piano nos despedirán de la bella canción. Otro tema compuesto por Stan Bush.

-She Will Never Know: La voz de Bardowell se anticipa a cualquier otra cosa definiendo por completo la melodía, otro tema excepcional. El acompañamiento, con la guitarra y la batería con su cadencia, van dibujando un melancólico medio tiempo de Rock melódico. El puente tendrá una voz doblada que subraya la principal, en un excelente detalle, y da paso al estribillo, suave y nostálgico, que parece definir en su melodía y tono a la perfección la decepción, en este caso amorosa. Diálogo de voz principal y coros le dan forma, muy bueno. La guitarra distorsionada deja pequeños apuntes otoñales, como el teclado, mientras las estrofas siguen cayendo y avanzando inexorables hacia la repetición del estribillo. Las teclas son como gotas intermitentes en un día triste, como hojas cayendo, preciosos arreglos. La guitarra de acompañamiento se mantendrá constate durante todo el tema y servirá de apoyo a la guitarra solista que pinta el solo, distorsionada, muy desnuda. Detalles de coros también lo adornan. De lo instrumental caemos en el puente y tras una espera tensa en el estribillo, que se hace más intenso en la voz de Bardowell, improvisando y alargando las notas. El final, como anochecer de otoño, se va desvaneciendo instrumentalmente, con detalles de coros distraídos y una guitarra solista blusera. Nostálgico y melancólico tema muy conseguido, aunque algo más soso.

-Never Too Late For Love: Sugerente inicio con una solitaria guitarra, aguda e incisiva, que rompe la melodía y teclados decorando hasta que todo se aclara, la melodía se define y la batería aparece para acompañar la voz de Bardowell. La guitarra aparece tímidamente, haciéndose presente y constante, pero sin querer llamar la atención, es el piano el que lleva el peso del acompañamiento mientras la voz principal nos guía. El sonido se endurece, la guitarra pierde la vergüenza y pide a Bardowell que la siga en su recién adquirida intensidad, sin que los teclados vayan a la zaga. El puente deja aportes breves de una guitarra solista y vuelve a aumentar la energía para entrar a gusto en el estribillo, que es una gozada, de los más brillantes del disco. Pura energía rockero melódica. Una obra de arte que define un estilo y sus estribillos. Todos los elementos clásicos expuestos y ejecutados a la perfección, una melodía sensacional, teclados perfectos, una guitarra acompañando poderosamente, coros intensos dialogando con la voz principal y largas estrofas para nuestro deleite. AOR clásico atemporal. La guitarra solista actúa de impulso entre estrofas para hacerlas más intensas, así recorreremos la melodía para volver al estribillo. La estructura del estribillo es inversa, comienza potente para descender en intensidad. La estrofa intercalada de melodía variada es una auténtica maravilla y dará paso al solo de Denander, que es excelente. Así se repetirán puente y estribillo para llegar de la mejor manera posible al clímax. Variaciones e improvisaciones dejarán escapar esta joya finalmente. Otra maravilla.

-It’s A Long Road: Lentísimo inicio en forma de balada, sutiles guitarras la despiertan y un piano decora la voz de Bardowell. La progresión también es discreta y sutil, con la entrada de los platos en la percusión según avanzamos por las estrofas. La melodía es sencilla, emotiva y bonita. Un breve arranque guitarrero fuerza a Bardowell a intensificar su voz, la batería también entrará, intermitente, con fuerza, aunque el piano seguirá siendo la base predominante en el puente y se dejará la puerta abierta a un intensísimo estribillo de sentimentalidad desbordada, donde la balada se convierte en un AOR de exacerbado sentimiento. El regreso a las estrofas vuelve a ser lento pero con ligeros matices, la sutil percusión tiene más protagonismo y el bajo se hace notar de manera clara marcando el ritmo. Según avanzamos la batería, con su caja, cogerá fluidez y la balada pasará a ser medio tiempo. El juego del “charlie” es magnífico. El puente, que acentúa aún más los ritmos de percusión, nos vuelve a elevar la emoción justo antes de derretirnos y rendirnos con el excepcional estribillo. Sutiles coros aparecen como prueba de la maestría en los arreglos de esta gente del AOR. Solo de Denander en su habitual estilo y regreso al estribillo que nos llevará al final. El trabajo de los teclados rellenando la emotiva melodía y a la vez haciendo un ligero contraste en su intensidad es perfecto. La parte final también será para la guitarra de Denander, que remata esta preciosa joya.

-One Day In January: Bucólico inicio, como un amanecer en un día navideño. Una guitarra nostálgica y desnuda, teclados ocasionales poniendo notas de melancolía, voz decorada con leves ecos, una atmósfera casi onírica para el comienzo. El estribillo es sencillo en cuanto a letra, una simple frase, pero logra transmitir toda la resignación y el desgarro de un recuerdo triste. Una preciosidad, ciertamente. El ritmo se hace más marcado pero la atmósfera mantiene sus constantes, con la guitarra salpicando de notas la melodía y las teclas cayendo como lágrimas ocasionales. Una canción sobre la empatía y el amor. El segundo estribillo dará paso al solo de guitarra de tintes bluseros, acorde con la atmósfera y tono del tema. Muy bueno también. Estrofa más ligera, pero igualmente intensa, de transición con coros en forma de eco que da a un nuevo estribillo, al que se añaden más de los mencionados coros. Las notas de piano son muy conmovedoras, si se presta atención. Bardowell forzará su voz mostrando todo el desgarro posible en esta parte final. Sencillo, bello y nostálgico tema, muy conmovedor.

-Dreamin’ With My Eyes Wide Open: Suave Rock melódico donde el piano lleva las riendas hasta que entra la voz de Bardowell. La guitarra acompaña y el melódico piano se hace más rítmico. El puente es parte de la segunda estrofa y da paso al estribillo, que para variar es una auténtica joya. AOR puro, clásico, inspirado y con clase a raudales. Su estructura es clásica, frase con el título del tema, coros apoyando de fondo, estrofa que desarrolla la rima, repetición de la frase inicial y estrofa de conclusión. Rockeras estrofas donde destacan los apuntes de piano, contrastando melódicamente el ritmo rockero, y retorno al estribillo. Estrofa de transición, un puente que enlaza con el solo de guitarra. Nueva estrofa de enlace que anticipa un nuevo estribillo donde se acentúan y varían los coros y la línea vocal principal para hacerlo más intenso,  como conviene al clímax, donde aparecerá nuevamente la guitarra solista haciendo armonías. Un gran tema de Rock melódico, realmente destacado.

-Voices Of The Heart: El final del disco deja otro tema extraordinario, una balada de inicio a piano compuesta por el gran Jim Peterik, clásica de su estilo, en onda Survivor total y que bien podría estar en uno de sus álbumes o en su proyecto “Pride of Lions”. Estribillo de comienzo lento que rompe intensamente para lucimiento de Bardowell, otro estribillo redondo. La épica de los Survivor en este tipo de temas muy presente. El piano sigue siendo clave en las transiciones y acompañando las suaves pero intensas estrofas. La batería entra sutil según avanzamos por las mismas. Estribillo más potente, con alguna guitarra eléctrica de fondo, que va creciendo de forma desgarradora, un llanto desconsolado. Solo de guitarra con apuntes vocales de Bardowell por encima que crean un excelente momento. En el clímax el estribillo acogerá de forma sublime unos coros portentosos, máxima intensidad y sentimiento, sacando todo el partido posible al tema. La triste despedida vendrá guiada por el llanto del piano. Preciosa balada.

Una atmósfera inigualable, un vocalista excepcional, unos temas ejemplares, sentimiento, luminosidad, pasión, melodías perfectas y una calidad musical e instrumental fuera de toda duda. Delicatesen del género desconocida pero de primer nivel. Otra obligada visita y recomendación.




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