lunes, 8 de julio de 2013

GRAND ILLUSION: View From The Top (2002)










Buen disco de este notable grupo que practica un potente AOR pomposo repleto de coros grandilocuentes y espectaculares, con teclados solemnes y donde todo resulta excesivo, lo que puede llegar a cargar. Sin ser el mejor trabajo de estos suecos el resultado desprende calidad por todos lados, algo indudable.

Un Pomp AOR con muchos toques sinfónicos y casi operísticos que entusiasma o repele, pero que suele llamar la atención. Estos excesos estilísticos se compensan con la buena labor de los músicos, la calidad y elegancia de melodías y composiciones y un gusto muy equilibrado en las armonías. Un estilo exagerado que envuelve un AOR y Rock melódico clásico.

Un exceso estilístico, orquestal, sinfónico, operístico, que queda bien equilibrado entre el uso de melodías suaves  y potentes riffs guitarreros, que nos hacen viajar del AOR más clásico al Pomp AOR e incluso al Hard Rock melódico.

Antes de denominarse Grand Illusion la banda publicó un par de discos con el nombre de Promotion. En 2001 se rebautizaron con el nombre actual y han publicado hasta 6 álbumes. Éste que nos ocupa es el tercero de esta nueva etapa, publicado en 2002. Tengo predilección por su siguiente disco, “Ordinary Just Won’t Do” de 2003.

Así se acaba definiendo al grupo como un cruce entre los clásicos del AOR con coros y el dramatismo a lo Queen o Styx, incluso en el lirismo barroco de coros y composiciones podríamos emparentarlo en ocasiones con Meat Loaf o Bob Catley, más que con Robby Valentine.

Grand Illusion hacen música para rellenar y saciar oídos grandilocuentes, ampulosidad musical y agudos vocales por doquier. Podemos ver que Chris Oussey, el líder y cantante de los Heartland, participa en la composición del tema “Battle of your heart”.

Peter Sundell a las voces, Anders Rydholm al bajo, guitarra y teclados, Per Svensson también a las voces, Christian Sundell a la batería y Ola Karlsson como compositor. Esos son la banda oficial, pero luego hay otros muchos músicos que ejecutan solos de guitarra o participan a nivel instrumental o compositivo.



I Refuse: El primer tema del disco sirve a la perfección para ejemplificar el estilo del grupo y del álbum al completo. Teclados grandilocuentes y ampulosidad desde el mismo inicio. Batería brusca y guitarras contundentes como introducción. El riff, la melodía guiada por los teclados y la voz principal empiezan a desbrozar el tema. Coros operísticos se añaden en el puente y de forma especial en el estupendo estribillo. Un estribillo de gran progresión lírica y espectacularidad. La voz principal de Peter Sundell no es lo mejor del grupo, pero da el pego. Pequeño solo de guitarra tras el estribillo. Los teclados son constantes siguiendo la melodía por debajo mientras se desgranan las estrofas. Llegamos de nuevo al ampuloso estribillo que nos dejará en manos de una estrofa de melodía distinta como antesala del solo de guitarra, que es bueno aunque algo soso. Pausa lírica y arranque con los coros a pleno pulmón compartiendo el estribillo con la voz principal, todo a la vez, grandilocuencia sin complejos. El final jugará con las armonías vocales de forma majestuosa, hasta con tres líneas vocales distintas, entre coros variados y voz principal. La máxima expresión del estilo del grupo. Gran tema.

Battle Of Your Heart: Poderosas guitarras y bateria inician el segundo tema que cede pronto a la melodía y el protagonismo de los teclados, pero manteniendo el vigor de ritmos entrecortados. Los coros operísticos y pomposos hacen acto de presencia en el puente y el estribillo de forma exagerada. Las siguientes estrofas potenciarán estos elementos con teclados aún más barrocos y líricos y coros hiperbólicos, una ejecución virtuosa con agudos vocales, pero con una melodía menos conseguida. Con todos estos adornos llegamos de nuevo al puente y el estribillo, de buena calidad, como es habitual en el grupo. Solo de guitarra brillante aunque oscuro en ocasiones, teclados que rubrican la parte instrumental y vuelta al estribillo y sus portentosos coros. La producción es cristalina y glamurosa. La parte final dará protagonismo a la guitarra solista y las armonías de coros y voz principal en otro notable juego barroco. Música que deja los oídos completamente saciados.

Zeroes And Ones: El tercer tema apuesta por una melodía más ligera y fiestera. Hay cierto toque eclesiástico en la grandilocuencia de los coros, en especial en algunos temas. Melódicas guitarras guiando la canción, un tema más lento, un medio tiempo muy AOR. Buena línea vocal afinando y alargando notas y estructura clásica, donde los coros tendrán gran importancia en el estribillo. Los coros durante los temas tienen tanta importancia como la voz principal, con la que mantienen un continuo diálogo. El estribillo es aceptable aunque la parte de más coros no entusiasma. Tras una estrofa distinta con otra voz principal encontramos el solo de guitarra, bonito. Las dos voces principales van de la mano en las siguientes estrofas en ocasiones. Llegamos de nuevo al estribillo, que cada vez es más intenso y donde el toque religioso y góspel se acentúa con los coros, los juegos vocales y el cambio de voces principales. Otro buen tema, luminoso.

The Prophecy Of The Returning Son: Rockero riff inicial y primeras estrofas muy divertidas y macarras, desenfadadas, que contrastarán con el momento en el que aparezcan los coros, que aportarán la elegancia y corregirán la melodía mientras nos acercamos al puente y posterior estribillo. La formalidad llega a nosotros con los pomposos coros. El estribillo mantiene el estilo solemne del grupo con el especial protagonismo de los omnipresentes coros. Fase guitarrera para dar paso a las nuevas estrofas, que vuelven a ser agresivas y evolucionando hacia la solemnidad dada por los coros. Tras el segundo estribillo estrofa distinta con buenos detalles de teclado y muchos coros que llegan hasta el solo de guitarra, decorado también por detalles de teclado. Todo se vuelve a repetir hasta llegar a la parte final donde se sublima el estribillo, más barroco y con más agudos en coros y voz principal, armonías y variaciones, como es habitual en todos los temas, como he ido mencionando. AOR barroco de calidad. Una gaita acompañada de un teclado sutil despedirá el tema. Riqueza en todos los sentidos.

Between Dark And Dawn: Un teclado triste y delicado comienza este tema lento que la voz de Sundell nos dedicará bellamente. Estrofas preciosistas, íntimas y muy bonitas. Es el tema más corto del disco. En el estribillo entrará la batería y en las siguientes estrofas serán los coros los que, discretos, dialoguen con la voz principal. Una balada también muy barroca que va cobrando intensidad y donde los coros van cogiendo fuerza y desperezándose de su timidez. Un buen tema, bonito pero sin entusiasmar. Nueva estrofa de melodía variada con Sundell forzando la voz y dando paso a la guitarra para que diga unas frases en solitario. La parte final, como de costumbre, cobra más fuerza en su meloso transitar y los agudos de Sundell vuelven a aparecer junto a los coros y armonías de guitarra, que despedirán el tema.

Straight Face: Gran inicio con el teclado y contestado por una contundente batería y guitarra que se funden en un todo en la introducción. Estrofas de voz y sonido distorsionados, hasta el arranque definitivo. Cambio de la voz principal y las secas estrofas se transforman en luminosa melodía en el estribillo, muy solemne pero muy acertado. La épica al poder, como es la esencia del estilo de Grand Illusion. Reiteramos los parámetros hasta volver al magnífico estribillo repleto de coros y ampulosidad, que desembocará, como corresponde a la estructura clásica, en una estrofa de melodía distinta y el solo de guitarra. Un solo muy sugerente y acompañado, como siempre, por sensacionales apuntes de teclado, que hacen una labor realmente espléndida a lo largo de todo el disco. De nuevo llegaremos al estribillo tras transitar por todas las estrofas debidas, aumentando la intensidad en la parte final y haciendo del clímax algo épico y espectacular para el lucimiento de los coros. El tema concluye de forma circular. Muy aceptable.

Gotta Give It Up: Piano rítmico y ritmos pesados siguiéndole para comenzar un nuevo tema. La voz principal pasa de más rocosa a más melódica según van cayendo las estrofas y llegamos al estribillo, muy clásico en un diálogo entre coros, que recitan el título de la canción, y voz principal. Muy ochentero, toques Survivor. Reiniciamos la estructura habitual con su puente y nuevo estribillo. Una canción más ochentera, más clásica del estilo. Este segundo estribillo se alarga más y desemboca en un solo de guitarra, efectivo, como la mayoría. Estrofas distintas y aparición contundente de los coros, para que los rasgos habituales del grupo no se olviden. Nuevo estribillo en la parte final con las típicas variaciones y aumento de intensidad, un estribillo que repetiremos una y otra vez, donde se jugará vocalmente de todas las formas posibles con improvisaciones de la voz principal y el añadido de armonías sencillas de guitarra. Otro gran clímax, clásico del grupo. Buen tema.

Who’s It Gonna Be?: Potentes guitarras, riffs y ritmos hardrockeros para meternos en situación, estrofas que mantienen estos parámetros, un tema más oscuro, incluso en sus líricos y graves coros. El bajo cobrando más protagonismo por todo ello. El estribillo recupera la melodía, cantado a coro, pero manteniendo ese toque pesado y hardrockero que llega a recordar a temas de Meat Loaf, algo que puede ocurrir en ocasiones durante la escucha del disco. Nuevas estrofas, puente más melódico y cesión al lirismo en el estribillo sin perder potencia y contundencia. Estrofa de variación, detalles de guitarra, coros y teclados para llegar a otra agresiva y salvaje que introducirá el solo de guitarra. Solo con calidad. Puente y regreso al estribillo, teclados muy rítmicos y perfectamente integrados con la composición y melodía del tema. Final más intenso, elevando el tono para el estribillo, tanto de voz principal como de los coros. De los temas más sosos.

Positively Negative: Uno de mis temas favoritos del disco. Misterioso inicio distorsionado e irrupción de las primeras estrofas que añadirán ritmos entrecortados a la voz principal. Continuación clásica en el puente y sensacional estribillo, con un feeling especial manteniendo las características clásicas del grupo, grandes coros y bellas melodías, pero más inspiradas si cabe, en un gran trabajo de progresión melódica hacía tonos más agudos. Buen trabajo del bajo y poderosas guitarras. Llegaremos de nuevo al gran estribillo, donde nos podemos regodear en el gusto del trabajo vocal y los coros, con armonías y matices de tono maravillosos. Solo de guitarra efectivo, como de costumbre, en un diálogo de tonalidades. Estrofa de variación clásica, rockera, y zambullida en el estribillo encaminándonos a un pletórico clímax de armonías, excesos vocales y barroquismo melódico. Placer aorero excesivo y grandilocuente, magníficos los agudos de Sundell. Gran tema.

Blinded: Mecánicos sonidos de sintetizador y voz principal iniciando las hostilidades. Sugerente inicio robótico que arranca repentinamente con el estilo habitual del grupo y ritmos vivos y alegres. Buenas estrofas, pasable puente y estribillo muy lírico con una voz principal afinando al máximo y que acabará apoyada por los coros. Bastante eficaz y llamativo sin resultar deslumbrante. Un grupo con una extraordinaria calidad y elegancia. Repetición de la estructura y coros extras en el estribillo que acompañan la melodía de forma sutil, tímida y con gusto. Estrofa variada para introducir el solo de guitarra, apañado pero poco estimulante, contraste con el tono grandilocuente del grupo, algo que se repite en líneas generales. Volvemos al estribillo tras repetir estructura, directos hacia la parte final, con un clímax intenso donde la voz principal se desgañita y Sundell nos dedica grandes agudos. Correcto tema.

Itch In My Brain: Guitarras distorsionadas y arranque potente con los riffs y la grave voz de Svensson, el otro cantante del grupo. Un inicio hardrockero. Diálogo entre las voces principales llevándonos al puente con detalles elegantes de teclado. Estribillo muy clásico de los 90, muy aorero, sin perder solemnidad ni potencia, cantado a coro. Buenos detalles de guitarra como transición. Poderosas voces y coros, que se erigen en protagonistas en las estrofas mientras la estructura se repite para llevarnos al melódico estribillo. Fase instrumental con el solo de guitarra y estrofas comandadas por los tonos agudos en esta ocasión. Teclado dejando adornos en el nuevo estribillo. Repetición del mismo con más intensidad, armonías y agudos de Sundell en otro de los habituales clímax del grupo. Operístico. La parte final será para la guitarra y armonías de teclado, más algún detalle vocal.

Un disco y un grupo de indiscutible calidad a todos los niveles, de buenas composiciones, sin grandes altibajos y una calidad media notable, pero que puede cargar o cansar en su estilo excesivo y ampuloso de igual forma que puede entusiasmar. Con todo, no hay, en general, temas realmente excepcionales que lleven al entusiasmo mencionado, pero se escucha todo con gusto por la elegancia y saber hacer del grupo. Si su calidad se traduce en buenas composiciones es difícil no rendirse, pero hay que aceptar su estilo, estar preparado. Merecen la pena.




2 comentarios:

  1. Por fin lo puedo escucharrrrr!!!!
    Comparto lo q dices!
    Un poco recargado, suena a canciones d peli americana d esas d domingo x la tarde.
    Q bien te explicas!!!

    Gracias!!!

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  2. Te ha gustado la explicación? Sí, personalmente me cargan un poco, son muy buenos y en algún otro disco me gustan más, pero saturan un poco, eso sí, si te enganchan...

    Gracias a ti.

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