lunes, 20 de enero de 2014

Crítica: GRAVITY (2013) -Parte 1/4-

ALFONSO CUARÓN












El director Alfonso Cuarón ha logrado poner de acuerdo a crítica y público con su última obra, su mejor película hasta la fecha. Un tremendo éxito de taquilla, como se preveía al ver el tráiler, alimentado luego con el boca-oreja a la salida de las salas, especialmente las de 3D, donde todo era entusiasmo. A esto se sumó la crítica, fascinada por el aspecto técnico, la brillantísima dirección y el nervio narrativo. Nos les falta razón a ninguno, Cuarón ha realizado una joya con una historia tremendamente sencilla que no será raro se convierta en un título de referencia.


El crecimiento como director y autor de Alfonso Cuarón está siendo gigantesco, un director que además no ceja en su afán dinámico, lúdico, de puro entretenimiento en su cine, por densa, compleja o abstracta que sea la temática que afronta, aunando con acierto lo comercial y lo más personal.

A ello ha ayudado de forma especial la definición de un estilo muy reconocible donde el plano secuencia es la columna vertebral, y una serie de temas, estructuras y conceptos que se han ido repitiendo hasta alcanzar su mejor versión, la más depurada y abstracta, en la cinta que nos ocupa.


Cuarón ha alternado títulos meramente comerciales, como la tercera parte de la saga de Harry Potter, “Harry Potter y el prisionero de Azkaban” (2004), posiblemente la mejor de todas, con otras más personales como “Y tú mamá también” (2001), aunque el prestigio le está llegando con cintas que fusionan los dos elementos, como la que nos ocupa, brillante desde todo punto de vista, o “Hijos de los hombres” (2006) otro título excelente. El mejicano no es un cineasta que se prodigue en exceso.

El cine de Alfonso Cuarón presenta marcados rasgos autorales, estéticos y temáticos.

La estructura de viaje, iniciático o de maduración, físico o interior, es una de las predilectas del director. Esta es la estructura utilizada para “Y tu mamá también”, “Hijos de los hombres” y esta que nos ocupa, viajes físicos, road movies o aventuras, que llevan a la madurez, al descubrimiento o el replanteamiento de la vida y el propio ser. “Grandes esperanzas” (1998) o “La princesita” (1995) tienen también un viaje de madurez y descubrimiento, aunque más interiorizado. En la entrega de la saga de Harry Potter que dirigió Cuarón también se aprecia ese interés por desarrollar la madurez de los personajes, un viaje interior que va evolucionando a través de una aventura. Este fue el principal elemento que atrajo, precisamente, a Cuarón para dirigir la tercera entrega de la saga del famoso mago.

El descubrimiento, la mirada esperanzada, hacia la fe, es otro tema básico del director, que se escinde en dos vías, la mirada ingenua, inocente, de la infancia, siempre esperanzada, que emprende un viaje o aventura iniciática que desarrolla su personalidad ("Grandes esperanzas", “Harry Potter y el prisionero de Azkabán”, “La princesita”, “Y tú mamá también”...), o la mirada cínica, descreída, apática, derrotada, hastiada, de los adultos que mediante otra aventura recuperarán la fe y la esperanza, es decir, de alguna forma vuelven a su ser y a recuperar cierta esencia infantil como en “Hijos de los hombres” o esta “Gravity”. En “Y tu mamá también” exista la doble vía, la inocente de iniciación de los chavales y la decepcionada con la vida que tiene un último gran momento del personaje interpretado por Maribel Verdú. Además para confirmar este aspecto, esta vuelta a la esencia de uno mismo recuperando la mirada infantil, esperanzada, en el segundo caso mencionado, el de los adultos descreídos y apáticos, su evolución estará ligada a la juventud o la mencionada infancia, los jóvenes que viajan con Maribel Verdú, el hijo que va a nacer contra todo pronóstico en “Hijos de los hombres” y que transforma a Clive Owen o la hija muerta que impulsa a Sandra Bullock en la que nos ocupa.



En estos viajes los protagonistas de Cuarón adquieren sabiduría, maduran, se redimen, se transforman, renacen y siempre con una mirada positiva vertebrada en la fe y la esperanza.

Hijos de los hombres” supone un claro antecedente conceptual de la cinta que nos ocupa. Un excelente título que actuaría a modo de brillante boceto para esta “Gravity”, que es mucho más depurada, brillante y virtuosa.


Las relaciones paterno filiales, la familia, a menudo disfuncional, son elementos esenciales también en el cine de Cuarón y muy ligado a todo lo anteriormente comentado. Es fácil encontrar relaciones de protección, donde uno guía a otro desorientado, lo protege u orienta, le hace madurar incluso. A veces estas relaciones son con personajes de edades similares y otras donde la diferencia de edad las asemeja más a las mencionadas de padre e hijo. Curiosamente en pocas ocasiones estas relaciones serán de familia de sangre, son disfuncionales, donde incluso desconocidos se entregan por otros, haciendo buena la máxima de Blanche DuBois en “Un tranvía llamado deseo” cuando decía que siempre “había confiado en la bondad de los desconocidos”. Así tenemos “Grandes esperanzas” donde el protagonista, Pip, es protegido, cuidado y patrocinado desde la sombra por quien menos supone; en “Y tu mamá también” el personaje de Maribel Verdú hace de mentor y vehículo de iniciación para los dos jóvenes protagonistas, en una relación que tiene poco que ver con la paterno filial por el componente sexual que tiene, pero que acaba implicando un viaje de madurez para todos de igual forma; en “Harry Potter y el prisionero de Azkaban” también tendremos un padrino secreto que trata de proteger a su ahijado; en las dos últimas obras del director volvemos a ver esa figura protectora, paternal, en “Hijos de los hombres” será el protagonista interpretado por Clive Owen el encargado de llevar a un recién nacido a lugar seguro, y en “Gravity” tendrá un papel secundario con el personaje interpretado por George Clooney que guía y es piedra angular de la maduración final de la protagonista interpretada por Sandra Bullock.




En “La princesita” tendremos la ausencia paternal de nuevo, aunque finalmente su figura será clave. La paternidad, en suma, como protección y elemento imprescindible de madurez y desarrollo adecuado.


La ausencia del progenitor es habitual, una ausencia que en general en el cine de Cuarón es producto de su muerte. Los padres de Harry Potter han muerto; lo mismo le ocurre al protagonista de “Grandes esperanzas”; la madre que da a luz a la primera niña en años en el mundo morirá en el parto en “Hijos de los hombres”; en “La princesita” la ausencia paterna no será por muere y tendrá reunión feliz y en “Gravity” la muerte es la de la hija de la protagonista, lo que cambia el punto de vista. Por tanto,  la muerte como inicio de esperanza en el fondo es un tema recurrente del director. La muerte es causa y motivo para tocar fondo pero inicio de la resurrección hacia la esperanza, como el niño que nace tras muchos años sin un nacimiento en un mundo en el que sólo hay, por tanto, muerte en “Hijos de los hombres”. Así en “Gravity” nuestra protagonista también tendrá su propio renacimiento, mostrado por Cuarón de forma absolutamente magistral. Mencionar también la muerte del personaje de Maribel Verdú en “Y tu mamá también”, tras un último viaje de redención y libertad.


La familia también está muy presente, como es lógico teniendo en cuenta lo anterior, familias disfuncionales, donde una figura paterna o las dos desaparecen y los protagonistas, que en ocasiones son los personajes protegidos y en otras los protectores, deben readaptarse y encontrar otra familia. El desencanto y hastío vital de los personajes en ocasiones es producto de la ausencia de esa figura paternal (“Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, “Grandes esperanzas”…), y en otras de la ausencia de una figura a la que se protegía, como sucede en esta “Gravity”. Desde otro punto de vista Cuarón centrará su mirada en la recuperación de la esperanza y la fe a través de algo que no esperan, precisamente una figura a la que cuidar y proteger, como sería el caso de “Hijos de los hombres”.


Todo esto se desarrolla en viajes de madurez, a menudo físicos, como he comentado, donde la redención, la transformación, la fe y la esperanza son el resultado del mismo, siempre con la mirada positiva de Cuarón. Aquí, con “Gravity”, tenemos un ejemplo perfecto de esto.

Así la fe y la esperanza siempre están presentes en el cine de Cuarón, un cine espiritual incluso, donde son temas motores y movilizadores de sus personajes.







Un hito del cine de ciencia ficción. La primera secuencia.

La primera secuencia de la película debe pasar por derecho propio a la antología de la historia del cine, un plano secuencia de 13 minutos que presenta y dibuja a los personajes, su situación y plantea la trama y sus problemas en un alarde de virtuosismo técnico que muestra el espacio como jamás se había visto, haciéndonos partícipes en primer plano de lo que es una experiencia espacial, haciéndonos sentir astronautas como nunca antes. Una escena que será referente e icono del género.




Una cámara liberada, flotante, como si fuera uno más de los astronautas que allí trabajan, metiéndonos de lleno en la historia y la aventura, identificándonos de forma poderosa con ella. Nosotros somos esa cámara.

Todo esto se sublima con uno de los 3D más elogiados por todos los técnicos, expertos y espectadores, uno de los más brillantes que logran que esa experiencia espacial sea total. Uno de los 3D que justifican como pocos la moda de esta técnica. Ya son unos cuantos verdaderamente notables, aparte de la siempre mencionada “Avatar” (James Cameron, 2009) está bien recordar “La invención de Hugo” (Martin Scorsese, 2011), por ejemplo, que justifica a la perfección su uso.




El comportamiento de Clooney durante toda la película es francamente intrigante, aunque de forma sutil, por lo que no es raro que a muchos espectadores no se lo parezca. Le veremos revoloteando en círculos, como una deidad vigilante, mientras bromea y cuenta anécdotas personales. Él es el piloto y jefe de la expedición, un astronauta de verdad, en cambio Bullock es una “invitada”, una experta necesaria para una reparación pero que no es astronauta, de ahí sus náuseas aunque se haya preparado durante seis meses para el trabajo. Esto ha sido cuestionado, que suba alguien no cualificado, aunque no tendría por qué ser del todo raro dependiendo de las necesidades.

Cuarón maneja de forma magistral en este larguísimo, virtuoso y orgásmico plano secuencia el suspense, como oportunos y ocasionales avisos de una posible amenaza.

Gravity” es una aguda reflexión sobre la fe, que hace algo más de hincapié, quizá, en la religiosa. De hecho se intuye algo místico desde el mismo inicio, casi espiritual, en esta primera secuencia, especialmente por esos momentos donde podemos contemplar la belleza de las vistas el entorno. La belleza de la creación. Y el silencio.


En este inicio lo que más oiremos serán conversaciones aparentemente intrascendentes, digresivas, mientras tres astronautas trabajan. Anécdotas sueltas sin sentido narrativo aparente con Clooney llevando la voz cantante mientras revolotea en círculo por el exterior de la nave y sus dos compañeros trabajan. Un segundo aviso sigue generando tensión, confirmando la amenaza.



Cuarón ha ido preparando con pulso perfecto el giro e inicio verdadero de la aventura. El director baila un vals junto a sus actores con su cámara, a la que acelera ante la llegada de los restos que amenazan con impactar con nuestros protagonistas. Un vals sin cortes, por supuesto, donde la cámara flota con total libertad, donde la geometría ya no existe, ni el arriba ni el abajo, ni el picado ni el contrapicado…



 


Dedicada a mi amigo Sergio, espero que cumpla las expectativas





Lee aquí la Última Parte del análisis

10 comentarios:

  1. Por supuesto querido Jorge!! Calro que las cumple. Diría que las supera.

    Que peliculón y qué capacidad la tuya para buscar el fondo de la peli, buscar lo que quiere decirnos su director.

    Ayer la volví a ver con mi mujer y todo de lo que ya hablabas en tu reseña de otro portal de cine lo veia según volvía a ver la imágenes en mi televisor.

    Increible película.

    Mi enhorabuena por el análisis y esperando ansioso me dejas a las demás partes

    Un abrazo amigo!!, y recuperate pronto de tu tendón

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    1. Me alegra que así sea, y me ha gustado mucho la idea de que volvieras a verla tras leerme y sobre todo que encajara con lo que decía!

      Tras el parón esperamos seguir complaciéndote. Un abrazo, Sergio. Muchas gracias.

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  2. Seguro q a Sergio le encanta!!!
    Gracias!!
    Extraordinaria primera parte!!!
    Ganísimas de verla!!!

    Besos y…Ánimo sensei!!

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    1. Muchas gracias Reina, espero que no decaiga.

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  3. Gran película y sobre todo apoteósica secuencia inicial, como comenta bien Sambo. Sandra Bullock magnífica (por norma no veo ni una película protagonizada por ella desde Demolition Man... XD).

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    1. Hay mucho prejuicio con ella, que yo también tenía, el problema es que algunos no lo superan y ya miran la peli con malos ojos cuando, como dices, está magnífica. Un abrazo Eddie.

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  4. Nacho:Una buena pelicula,para muchos aburrida que yo tuve el placer de poderla disfrutar en el cine en 3D y la verdad te mantiene en tension desde el minuto 1 en una secuencia se le hace referencia con una foto de ´Viaje a la luna´(1902) de Georges Melies.Muy buena y espectacular aunque para mi gusto no llega al 10.Para mi la mejor jamas rodada del espacio es 2001 de Stanley Kubrick de la que goce con la musica entre otras cosas.Saludos.

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    1. Así es Nacho y lo comentaré en otro apartado del análisis, lo de Méliès, bien observado.

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  5. Para mí fue una película entretenida, pero como no soy experta en cine, a mí el 3D no me gustó mucho, me pareció mucho mejor el de Thor, por ejemplo.
    Gran crítica, buscando puntos que no siempre el espectador se da cuenta.

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    1. Me lo comentaste Merce, y no fuiste la única con esa sensación, así que no es raro. Me alegra que hayas descubierto lecturas que pudieran permanecer más ocultas. Un beso fuerte.

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