domingo, 22 de junio de 2014

Crítica: EL VIENTO SE LEVANTA (2013) -Última Parte-

HAYAO MIYAZAKI












Las elipsis se irán marcando con sucesos o a través de líneas de diálogo que explicarán las evoluciones de los personajes, por ejemplo con la hermana de Jiro, de la que sabremos que quiere estudiar medicina y posteriormente conoceremos que ya es doctora… Saltaremos dos años también desde el terremoto a un Tokio que se recupera de la tragedia lentamente.

La última película de Miyazaki tiene una narración impresionista, pequeñas anécdotas, momentos, escenas, estampas, que van brincando constantemente sin definir una narración precisa, llevando al protagonista de un lugar a otro, una película en exceso saltarina. Una cinta indefinida, como el viento.



Un ejemplo de esta dispersión narrativa buscada lo tenemos en la multitud de personajes que salen sin que luego tengan especial importancia, por ejemplo el misterioso huésped que asiste al noviazgo y compromiso de Nahoko y Jiro, un alemán amable y lúcido que desaparecerá sin dejar rastro. La cuidadora de Nahoko, Kino, será nombrada para comentar que ha tenido su segundo bebé y nada más… La amistad es un tema también socorrido en el cine de Miyazaki, aquí veremos la Jiro con su compañero, puesta en cuestión por Kurokawa, que manifiesta que si trabajan juntos competirían y esa amistad se tambalearía. Lo cierto es que los amigos son leales y fieles en todo momento durante el metraje.



La película también resulta excesivamente reiterativa en los sucesivos proyectos aeronáuticos y se alarga en exceso, sobra algo de metraje. Un foco algo disperso, poco concreto.

Mi personaje favorito de la película es el eternamente mal encarado Kurokawa, un “meritócrata” mourinhista, exigente y duro, pero será el que siempre estará al lado del protagonista para valorarle como merece, hacerle progresar e incluso ayudarle en su vida personal, siendo padrino de su boda y propiciando la misma. Será la pieza clave en la vida profesional y personal de Jiro. El momento de su emoción en la boda es tan tierno y entrañable como cómico. Kurokawa es pura formalidad.



Los jefes de Jiro serán “meritócratas”.




La boda de Jiro y Nahoko así como los días que la pareja pasará juntos serán de una gran belleza y una sensibilidad exquisita. Esta relación está marcada por la fatalidad, un amor fatalista, sólo hace falta recordar como su primer encuentro queda marcado por el terremoto y como su relación en el hotel supone la antesala de la tuberculosis y la guerra. Estos breves momentos juntos serán disfrutados al máximo, momentos llenos de ternura… que no renunciarán a la pasión, como en la sutil noche de bodas.



Fuma aquí si quieres”.

La escena en la que Nahoko se duerme agarrada a la mano de Jiro mientras éste trabaja y fuma o cuando la bella chica tapa a su cansado marido para dormir juntos, son instantes enternecedores, romanticismo tierno.

Trenes. El viento.

Los trenes son un elemento muy socorrido por parte del director, ya analicé su uso en “El viaje de Chihiro” (2001), una de las cintas más indiscutibles de Miyazaki. Aquí tendrán un uso similar, aunque mucho menos conseguido.

Los trenes y el viento serán los elementos simbólicos y poéticos para definir la vida de Jiro, los que irán marcando el destino. Los trenes aparecerán de forma constante en la película, no sólo como elemento funcional que posibilita el desplazamiento del personaje, sino como elemento simbólico, llevándole a su destino, a su sueño y a su amor. El viento se sumará a esto para centrarse sobre todo en el aspecto amoroso, será el viento el que haga volar el sombrero de Jiro en el primer encuentro de la pareja, del mismo modo que el viento será el que haga volar la sombrilla que posibilite el reencuentro. El viento también será clave para que los aviones de papel que lanza Jiro alcancen su objetivo en la terraza de la joven… El viento, clave en la aeronáutica también y uno de los grandes símbolos y elementos utilizados en el cine del gran Miyazaki.





El viento se levanta. Hay que intentar vivir”.

Todo esto tiene un carácter claramente espiritual, que acerca a los personajes tanto a Dios como a la naturaleza, conceptos que parecen íntimamente ligados en el cineasta.

-El primer tren que vimos fue en el sueño donde se nos presenta a Caproni, representando el destino a seguir para conseguir un objetivo. Acto seguido y tras una elipsis temporal veremos a Jiro más crecido, universitario, en otro tren, esta vez fuera de un sueño. Será el tren que lo vinculará a la que será su amor y su esposa, de nuevo el destino marcando su vida y simbolizado por el tren. Un objeto, el sombrero, también unirá a la pareja, de hecho los objetos serán también vinculadores, utilizados por el destino para unir a la pareja. Ahora es el sombrero, posteriormente serán una sombrilla o los aviones de papel que Jiro lanza a Nahoko.





El sombrero y la sombrilla no serán los únicos objetos importantes, una regla o una camisa también serán elementos con los que se jugará y que vincularán a Jiro y Nahoko. Ella devolverá dichos objetos en una insinuación del futuro encuentro. Los cigarrillos también será significativos, los personajes fumarán como carreteros.



Hay muchos títulos anteriores de la filmografía de Miyazaki que vendrán a la cabeza, ya sea por algún elemento estético fugaz o de la trama a nivel general. Esos aviones de papel nos traen “El viaje de Chihiro” (2001) a la mente, el carácter más realista y su apuesta decidida por el mundo aeronáutico como parte esencial de la historia, tema siempre presente en el director, nos remiten y acercan a la cinta que más se parece a la que nos ocupa, la fordiana “Porco Rosso” (1992). “El castillo ambulante” (2004) o la más fallida “Nausicaä del valle del viento” (1984) también se recuerdan de alguna forma…

-El terremoto de Kanto frenará el tren donde se conocen Nahoko y Jiro, si el tren es símbolo del destino esa interrupción suponte un parón en el mismo, este aspecto confirma el carácter simbólico mencionado, ya que efectivamente la relación de Nahoko y Jiro se interrumpirá en ese momento, así como su historia de amor hasta que el destino vuelva a unirlos… a través del viento.

Todo llega”.

-Otro tren llevará a Jiro a Nagoya, a trabajar para Mitsubishi. Un tranvía llevará a Jiro a otro momento descriptivo de su personalidad, su generosidad con dos niños que esperan a altas horas de la noche a sus padres, poco antes de que otro tren aparezca en lo alto de un puente anunciando su pronta marcha a Alemania. En la siguiente escena otro tren llevará, de hecho, a Jiro a la fábrica alemana.



-Jiro: Aquí no veo bueyes.

-Amigo: Porque la pista está al lado de la fábrica.



-Otro tren, ahora de nuevo en un sueño, en primera instancia en un paraje invernal donde asistirá a la destrucción de un avión japonés, pero que ya no le desvelará, y en segunda instancia con un nuevo encuentro con Caproni, que indagará en la pasión y determinación de Jiro para seguir su sueño. Caproni impulsará el ideal de Jiro, de nuevo, en un sueño donde habla de aprovechar la creatividad y en el que veremos distintas banderas al tiempo que habla de la pobreza italiana sin que ello suponga un límite para él. Una vez más un sueño inspirador.

¿Qué me dices, el viento se levanta aún?”.

-Tras una exitosa prueba con el avión de Jiro, un nuevo tren aparecerá para llevar a nuestro protagonista a su destino personal, con Nahoko, justo para que se vuelvan a encontrar mientras él pasea y ella pinta.

Miyazaki juega con los silencios de forma magistral, instantes que subliman su poesía, los usará en muchas ocasiones, dejando que los gestos y la imagen lo diga todo, como en la separación de Jiro y Nahoko tras el terremoto una vez el chico las deja a salvo, por ejemplo.

Uno de los mejores ejemplos del manejo del silencio lo tenemos en esa escena mencionada en la que Nahoko arropa a Jiro y se acurruca junto a él para dormir, no se puede decir más con menos. Los vínculos invisibles a través de los silencios, a través de los gestos.



-Jiro se verá obligado a trabajar en secreto, ya que es buscado por revolucionario. En esta parte asistiremos a una de las secuencias más bellas de la cinta. El viaje fugaz de Jiro para ver a su amor, convaleciente por su enfermedad. Habrá estampas realmente hermosas, como cuando vemos a Jiro viajando, en tren por supuesto, y sus lágrimas caen en los folios sobre los que trabaja. El encuentro de la pareja es muy sutil y emocionante.




-El tren también se relacionará con Nahoko, se verá uno antes de su salida del sanatorio donde se trata su tuberculosis, la llevará a su encuentro con Jiro, a su casamiento, y tras pasar un tiempo con él regresará en otro al mismo sanatorio…



Naturaleza.

La mayor parte de las claves de Miyazaki, como he comentado, aparecen en la cinta, pero algunas de una forma mucho más tangencial, minimizada o indirecta, secundarias en importancia. Por ejemplo el tema de la naturaleza, que si bien no tiene la importancia conceptual que tiene en otras obras, será significativa en todo momento, no sólo a nivel estético, ya que enmarcará a los personajes y su historia siempre, acentuando y dando mayor sentido a su carácter romántico e idealista, o con el uso de los fenómenos climatológicos con carácter simbólico, sino con pequeños detalles que resultan importantes en la trama, como los bueyes que transportan los aviones a las pistas de despegue, las raspas de caballa que inspirarán el diseño definitivo de Jiro o el manantial al que Nahoko pide que Jiro llegue a ella, en un claro vínculo divino entre naturaleza y Dios, un manantial que le concede el deseo.






Los personajes fundidos en la naturaleza transmiten su misma serenidad.

Ejemplos del carácter simbólico en el uso de los fenómenos climatológicos, la lluvia que enmarca el fracaso en la prueba del avión en la que habían depositado tantas esperanzas antes del viaje de Jiro a Alemania.




En este sentido habrá otros buenos ejemplos, en un paseo por la noche alemana se mencionará y oirá “Viaje de invierno” de Schubert, con la idea de retratar el anquilosamiento japonés, estáticos, congelados, con respecto a la evolución alemana.







En “El viento se levanta” apenas pasa nada, es una cinta llena de estampas impresionistas sin carácter narrativo, reiteraciones o anécdotas, lo que lastra un poco la agilidad de la historia. En este sentido tenemos la parte de la trama donde aparece el huésped alemán, Castrop, un bondadoso personaje sin incidencia en la historia. Él aportará datos y situará la época, con Hitler y los nazis avanzando sin remisión. También fumará mucho, como casi todos los hombres de la película, rivalizando entre cigarrillos alemanes y los japoneses.


El último sueño se desboca en la apuesta por la alegoría y la poesía, metales retorcidos, aviones destrozados y acumulados… el infierno de la guerra… Ya pasó una década de creatividad y Jiro vuelve a hablar con su admirado Caproni, que será quien anunciará y hará visible la muerte de Nahoko, de una manera bella y sutil, como corresponde a la cinta y a Miyazaki. Una bella muerte de sueño.




Cariño, debes vivir”. “Se fue. Una mujer hermosa como el viento”. “Gracias”.

El dibujo tradicional, la dirección de Miyazaki, la excelente música de Joe Hisaishi… todo es excepcional y subraya todas las virtudes comentadas.

El viento se levanta” es una película adulta de amor y pasión puras, de amor y pasión por los sueños, las ideas y la pareja… Una película muy hermosa, algo difusa en su saltar y en su foco, en su dispersión, en su falta de cohesión, carente de cierta garra emocional, que resulta excesivamente larga, un metraje demasiado estirado producto de numerosas reiteraciones en la trama, pero que complace finalmente. Miyazaki se despide con una cinta bella, poética, delicada, elegante, que habla del amor y del dolor, de la vida y de la muerte, de los sueños y la lucha por conseguirlos, de la transformación, la madurez y el cambio, de la educación en las relaciones humanas, que demuestra una vez más que el cinismo está en las antípodas de su sensibilidad y su forma de ser... Una obra romántica, triste, adulta, sutil y hermosa que deja la sonrisa cómplice y cálida en el rostro del espectador al final de su metraje. Una película que vuelve a hacer palpable lo invisible, a transmitir lo que no se ve.



 


Dedicada a Menuda Reina, amante de Miyazaki y con una sensibilidad aún más auténtica que él





8 comentarios:

  1. Gracias por traer esta peli.
    Que me encanta Miyazaki no es un secreto. Aunq esta no sea uno de sus totems, como bien dices la cinta contiene pequeñas (bellas) dosis de su talento.
    Resulta conmovedor este análisis por ser el q estudia su última obra, como tú, siento q sea la última q vayamos a ver pero también es cierto que su legado es ya imperecedero: Totoro (q delicia…), Chihiro (a la q tgo tanto cariño por detalles significativos para mí), El Castillo Ambulante, La Princesa Mononoke…su filmografía, en fin, con títulos menores pero cuajados de pequeños destellos de su talento.
    Quizá retirarse cuando eres consciente de que tu plenitud se aleja es duro, pero lo mejor que se puede hacer.
    La sensibilidad que nos deja este genio ahí queda. Para disfrutarla una y otra vez. Ese es el legado.

    Gracias de nuevo por tu dedicatoria y tus palabras. Haces bueno lo que miras. Porque tu bondad lo cambia todo para bien.

    Un beso. Eres grande, chico con alas.

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    1. TOTORO será un reto, una de mis favoritas! Nausicaa es posible que caiga tambien, pero en el lado negativo de su filmografía jaja. Me alegra que hayas disfrutado con el análisis y que compartas esa sensibilidad.

      Lo bueno es que me quedan muchas suyas por analizar jajaja.

      Un beso Reina!!

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  2. Tengo muchas ganas de verla: me enamoré de Miyazaki gracias a películas como Porco Rosso. Una maravilla. Una maravilla verte escribir, Sambo.

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    1. Muchísimas gracias Alex, me honras con tus palabras. Estoy seguro que disfrutarás con ella en muchos momentos. Un abrazo fuerte.

      Pd. Adoro Porco Rosso!!

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  3. Excelente análisis. Enhorabuena.

    Nada que añadir, puesto que ya se ha dicho todo. Únicamente subrayar la excelencia de la animación, la brillantez de las escenas oníricas y de las escenas de vuelo (nadie jamás ha realizado escenas de vuelo como las de Miyazaki, cosa que debe de tener su dificultad) y la habilidad para sugerir más que mostar los sentimientos de los personajes.

    Lo peor, sin duda, la debilidad argumental, que es el gran talón de aquiles del anime en general (salvo alguna honrosa excepción). Por lo que leí, en esta película no tenían un guión cerrado, sino una serie de escenas para desarrollar, que luego iban enlazando sobre la marcha. Y lo cierto es que en el resultado final se nota.

    En cuanto a la presencia de los trenes en la filmografía de Miyazaki, la verdad es que los trenes están omnipresentes en toda la filmografía japonesa de todas la épocas, tanto de anime como de imagen real. Supongo que es un medio de transporte muy popular allí.

    Por último, habéis destacado la presencia del viento como elemento que aparece siempre en los momentos clave de la película, cosa que es verdad. Pero se me estaba ocurriendo que puede haber otra referencia implícita: al fin y al cabo, los cazas Zero fueron los más utilizados en ataque suicidas o "kamikaze" durante la segunda guerra mundial. Y "kamikaze", en japonés, no quiere decir otra cosa que "viento divino". Dado que la película trata de la vida del diseñador de los Zero, no creo que esta referencia al viento haya dejado de ser tenida en cuenta por Miyazaki.

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    1. Muchísimas gracias JCRR. Tu aporte es magnífico, muy acertada tu apreciación sobre las lagunas narrativas, si lo que comentas es verdad puede estar ahí gran parte de la explicación.

      Tu idea sobre el viento y la palabra kamikace es excelente y una reflexión que me ha gustado mucho.

      Muchas gracias de nuevo.

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  4. Leído! genial una vez mas!
    Concuerdo contigo en lo de Kurokawa un “meritócrata” mourinhista, jajajaja que gracia me ha hecho esto!! Es uno de los personajes que mas me gusta, él y su mujer, encantadores...

    En esta cinta hay tres bases importantes... los viajes en tren constantes, los sueños y ,como no, el viento... Estos tres elementos hacen mover el mundo.

    Gracias por especificar cada detalle de la cinta, cuando lees alguno que se me ha escapado, pienso: es verdad! jeje

    Solo hay , para mi, una frase que resuma esta película...." los sueños se cumplen!" y yo soy mucho de soñar.. :)

    Hasta la próxima, chikitillo!

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    1. Jajajaja qué bueno que también te gustara Kurokawa. A que es un mourinhista total!!!!???

      Eso que comentas es mi mayor objetivo, ese "pues es verdad". Me encanta!!! Muchas gracias.

      Pd. Claro que se cumplen!!

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