lunes, 16 de febrero de 2015

Crítica: SELMA (2014) -Última Parte-

AVA DUVERNAY













Violencia.

-La violencia está modulada con gran pulso, marchas pacíficas que terminan en arranques de violencia muy bien medidos, creando una excelente tensión y haciendo de esas escenas momentos muy eficaces, aunque no se rematen del todo bien desde la dirección con algunos excesos enfáticos. Aunque esos son buenos momentos lo mejores los tenemos con los discursos de Martin Luther King, ahí la directora se muestra mucho más segura, sin contar con la brillantez del fondo del texto. Un ejemplo lo tenemos con ese perfecto plan de dirigir sus protestas a un edificio perfectamente localizado en Selma, una marcha pacífica contra fanáticos institucionales en la que se acaba provocando una reacción violenta y la detención de Luther King, fichado por la policía y encarcelado. 





La segregación es ilegal en este país”.

-Una nueva marcha pacífica y otra espiral violenta para su disolución, la insistencia trágica. Una escena nocturna y de bien modulado suspense que termina con el asesinato de Jimmie Lee Jackson, interpretado por Keith Stanfield, al que vimos recientemente en la estupenda “Short Term 12”, llamada aquí “Las vidas de Grace” (Destin Cretton, 2013).

-La escena más cruel y violenta, la que supone un punto de inflexión, es la del primer intento de marcha hacia Montgomery sin Martin Luther King, emprendida por 525 valientes y abortada de forma salvaje y cruel, pero vista por 70 millones de personajes en sus televisores, lo que provocará un auge solidario y que muchos blancos adquieran conciencia de lo que ocurría y se sumaran a dicha marcha. Tratados como si fueran animales, con escenas, de nuevo con cámaras lentas que sobran, que casi recuerdan a las capturas a caballo de los humanos en “El planeta de los simios” (Franklin J. Schaffner, 1968).



-Una nueva marcha con gente de todos los lugares, numerosos blancos, gente de iglesia, entre los presentes que se tratará de impedir. En la preparación un nuevo informe desvela que un tercio de los congregados son caucásicos. Hay cierta reiteración en todo esto, en esa ansia de ser fiel a los hechos, así que volveremos al puente donde vimos la carga anterior para enfrentarse a la policía incumpliendo las órdenes, pero Luther King no llegará a atravesar la barrera. Su gesto religioso, arrodillándose, es mostrado en contrapicado para retratar la grandeza del personaje y su gesto, que no será entendido por todos…




-La muerte de un chico blanco, violencia modulada perfectamente de nuevo, con un montaje paralelo además en esta ocasión, nocturna también, es el desencadenante definitivo para el logro del gran objetivo, que desenmascara además la doble vara presidencial e institucional, cuando el presidente Johnson da pésames a la familia del chico fallecido, algo que no hizo con el otro chico negro muerto poco antes. Esto será lo que logre el sustento legal necesario para emprender la marcha. En ese juicio también veremos a Martin Sheen, que interpreta al juez Frank Minis Johnson, descuadrado… Muchos famosos se sumarán, Nina Simone, Dick Gregory, Joan Baez, Sammy Davis Jr






La fotografía es una maravilla, de los aspectos técnicos más destacados de la película. Una iluminación excepcional y con sentido. Un ejemplo de su calidad lo tenemos en las escenas de duda y necesidad de apoyo de Martin Luther King, siempre en penumbra, como si se tratara de un confesionario, una comunión íntima con Dios, como la llamada telefónica a la cantante, Mahalia Jackson (Ledisi Anibade Young), para que le entone un canto religioso en su casa tras una charla con su mujer donde se expusieron todos los miedos de ambos. Una manera de aliviar el alma, una escena casi espiritual. Esas comunicaciones, por supuesto, serán usadas para intentar mermar su matrimonio.

Otro ejemplo con un uso similar de la iluminación, también en penumbra en un momento de debilidad y necesidad de apoyo para nuestro protagonista, lo tenemos en la escena de la cárcel, segunda vez que vemos a Martin Luther King en esas circunstancias. Aquí recibirá la entusiasta ayuda de su discípulo, su comparativa con los pájaros será definitiva, y es que la religión es de vital importancia para entender el proceder del gran Martin Luther King.

¿Quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?”. Mateo 6.27.

La lógica subversiva. Los discursos.

Causa estupor que tanta gente tuviera que luchar hasta hace poco por cosas que ahora consideramos de sentido común, conceptos que damos por sentados por su lógica, que hasta hace bien poco eran considerados subversivos…  Los discursos son claves en esto, todos ellos magníficos.






No sólo llama la atención en la sociedad más avanzada y contemporánea que mucha gente tuviera de pelear y luchar por algo que debería ser de sentido común para todos, de Perogrullo, por cosas que nos costaría imaginar, sino que se sigue haciendo necesario al lado nuestro, donde la intransigencia, la intolerancia, el sometimiento, el desprecio a lo diferente… está a la orden del día, pero cada vez revestido de más hipocresía moral y social, de más fingimiento exterior. Una libertad enmascarada, y es que pocas cosas hacen tanto daño como la hipocresía de las buenas formas y palabras.

El primer discurso en Selma es una gran demostración de planificación cinematográfica. Allí veremos a periodistas blancos infiltrados y algunas personas negras que miran a Martin Luther King con cierto resquemor, rencillas entre las distintas ramas del movimiento. Los planos se irán haciendo cada vez más cortos sobre nuestro protagonista, enfatizando su mensaje, haciéndolo más vibrante y poderoso.


La película concluye con otro gran discurso, aunque todos son excelentes y están rodados con gran intensidad. Allí, en Montgomery, tras la polémica marcha, se nos describirá el futuro de muchos de los personajes mientras Martin Luther King reivindica la igualdad de derechos y pone al descubierto las mentiras racistas complacientes. Cage Lee (Henry G. Sanders), el abuelo del chico muerto, que fue el primero de su familia en votar; Andrew Young (André Holland), que llegó a embajador con el gobierno de Carter y a Alcalde de Atlanta; John Lewis (Stephan James), que fue congresista durante 28 años en Georgia; Viola Liuzzo (Tara Ochs), que murió 5 horas después del discurso que está dando Martin en ese momento en su vuelta a casa… De anónimos a personas algo más conocidas e importantes en esta historia. También se cita al gobernador George Wallace (Tim Roth), que fracasó en su carrera presidencial; Jim Clark (Stan Houston), despedido por su oposición al voto negro; Coretta Scott King (Carmen Ejogo), que nunca se casó después de perder a Martin y luchó para que se le rindieran todo tipo de honores… Imágenes documentales mezcladas con otras de ficción nos muestran lo que fue aquella mítica marcha, con famosos solidarios y racistas curiosos.


El reparto es excepcional, además de los citados podemos disfrutar en pequeñas intervenciones de Martin Sheen en el papel de juez y de Cuba Gooding Jr. en el de abogado. El guión de Ava DuVernay y Paul Webb está muy documentado.

Selma” es una película necesaria tanto por la historia concreta que cuenta como por los valores universales que transmite. Una película didáctica aunque no trascendente que deja una estupenda interpretación de David Oyelowo.




 



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